SERVICIOS UAH

25 de junio 2018


Francisco De Ferari: “El fútbol es una metáfora para entender el devenir de la modernidad”.

En pleno desarrollo del Mundial de Rusia 2018, los académicos de la Universidad Alberto Hurtado Francisco De Ferari, Diego García y Pablo Maino imparten el ramo “La pelota no se mancha: dimensiones socioculturales del fútbol”, un laboratorio donde el fútbol es el centro de un análisis humano y filosófico.

Francisco De Ferari, licenciado en Filosofía y Magíster en Ética Social y Desarrollo Humano de la UAH.

Según el diario The Guardian, la suma global de espectadores que se espera presencie al menos un partido del Mundial de Rusia este 2018, es de 3.400 millones de personas, o sea, la mitad de la humanidad. Un espectáculo masivo y planetario que esta vez no dejó indiferente a la academia; porque en la Universidad Alberto Hurtado se imparte la segunda versión del ramo “La pelota no se mancha: dimensiones socioculturales del fútbol”, a cargo de los académicos Francisco De Ferari, Diego García y Pablo Maino.

Conversamos con el impulsor de la idea, el profesor, quien explica que el programa académico -en sintonía con la misión de la Universidad que busca contribuir al desarrollo de la persona y a la promoción de una sociedad más justa- pretende ser más que un curso electivo, sino que un espacio para analizar crítica y colectivamente el fútbol, profundizando en las distintas dimensiones que lo componen para ser capaces de mirar el pasado-presente-futuro de este deporte como herramienta de promoción ética y de humanidad más allá de los constantes peligros y riesgos que conlleva dado que, independiente de lo que algunos quieran hacer con él, “la esencia del fútbol se mantiene (contra viento y marea)”.

Según explica el académico, esta es la segunda versión del ramo y el próximo semestre se realizará la tercera con 25 estudiantes, aproximadamente. El trabajo final que se les pide a los alumnos y alumnas es un escrito o un ensayo en voz autobiográfica. Por otro lado, existe entre módulos un espacio libre que es el entretiempo, instancia que se realiza un conversatorio con invitados como el escritor Francisco Mouat o Paloma Norambuena, ex directora de Colo Colo.

-Profesor, entiendo que fue a usted que se le ocurrió la idea de este ramo académico: ¿Le gusta el fútbol?-

-Me encanta el fútbol. El curso se nos ocurrió a un grupo de amigos entre los que está Diego García (docente UAH) y Pablo Maino y contó con el apoyo de Juan Ignacio Latorre desde el Centro Vives y de Andrés Castro desde la DAE. El programa es fruto de innumerables conversaciones sobre el tema y quisimos que los diálogos quedaran representados en el itinerario al cual invitamos a las y los estudiantes.

-¿Cuáles son los objetivos?-

-Cuando elaboramos el curso junto a Diego y Pablo, pensamos en generar un espacio que nos ayudara a pensar y dialogar sobre el fútbol más allá del tratamiento que le da la prensa deportiva. Por eso uno de los objetivos es que los estudiantes incorporen elementos para analizar crítica y colectivamente el fenómeno, sus aprendizajes para el desarrollo humano y social y los peligros que acarrea cuando deriva en fanatismos y violencias. A esto le agregamos el objetivo que los estudiantes sean capaces de identificar y valorar “lo bueno” del fútbol como una herramienta/medio para construir una sociedad más justa y humana para todos.

-¿Qué le enseña a los alumnos?-

-Más que “enseñarles” sobre el fútbol, el objetivo siempre ha sido el aprendizaje compartido. La experiencia que cada estudiante tiene del fútbol en todas sus aristas son elementos que constituyen una comunidad de aprendizaje poniendo en común el “sentir del hincha” y lo profundamente humano que de allí se desprende.

-¿Qué autores o bibliografía se consultan?-

-Quisimos abordar la temática desde su dimensión ética y antropológica del fútbol, dimensiones muchas veces olvidadas y dejadas de lado. Por ello algunos temas de los cuales conversamos refieren a: Las emociones del hincha; la estética en el fútbol; el fútbol como forjador de carácter y virtudes; la justicia y las reglas; las identidades locales y nacionales; la dimensión política del fútbol, etc. Trabajamos algunos autores de la filosofía y las ciencias sociales como Aristóteles, Kant, Rawls, Larraín, De Francisco, Bauman, etc. y también recogemos elementos de la “literatura” del fútbol como Galeano, Sacheri, Soriano, Villoro, Vidal, Meléndez, etc. no dejando de citar -prácticamente en cada sesión- al maestro Marcelo Bielsa.

-¿Es una conversación técnica del deporte o es en términos sociológicos lo que se presenta en clases?-

-Es una conversación sobre la vida más allá de aspectos técnicos del fútbol. En realidad, el foco no está puesto en lo más propiamente técnico del fútbol sino que consideramos que el fútbol es una herramienta pedagógica y una metáfora muy interesante para entender el devenir de la modernidad y los procesos de globalización, es decir, el fútbol es un ámbito de la vida en sociedad que nos ayuda a entendernos mejor y proponer alternativas para construir una mejor sociedad. Como diría Dante Panzieri en su libro FÚTBOL: DINÁMICA DE LO IMPENSADO, “El fútbol es el más hermoso juego que haya concebido el hombre y, como concepción de juego, es la más perfecta introducción al hombre de la lección humana de la vida cooperativista”.

– ¿Por qué es importante saber de fútbol en el mundo actual?-

-El fútbol -como una actividad profundamente humana- es un fenómeno social-político-cultural-económico que no deja indiferente a nadie y, por ello, hay que observarlo desde sus distintas dimensiones. En la actualidad, el fútbol-mercado o la mediatización del deporte rey ponen en constante riesgo los elementos esenciales del fútbol y no es su único rostro. Alcanza dimensiones sociales, culturales, políticas, económicas y religiosas. A nivel social y territorial, levanta pasiones, aflora sentimientos, construye identidades colectivas y conserva sus divinidades y relatos épicos. Es la tribu más grande, más numerosa, heterogénea y la de mayor alcance territorial del mundo entero. Algunos se refieren a sus seguidores como feligreses fieles de una “religión” laica, cuyas divinidades (al más puro estilo de dioses griegos) son los futbolistas top y sus templos los estadios. A nivel económico, se ha convertido en una industria en toda regla, en la que el espectáculo es el producto principal y el jugador una mercancía. A nivel político, debido a la gran influencia que ejerce, frecuentemente, ha sido una herramienta susceptible de utilización al servicio de los intereses de diferentes regímenes y gobiernos.

-¿Por qué la academia no debe estar ajena a la filosofía de este deporte?

-El fútbol debe ser analizado desde sus distintas dimensiones porque todas ellas nos hablan de procesos profundamente humanos por lo tanto es una exigencia para la academia hacerse cargo de ello. Este deporte nos habla de belleza, de ética, de política, de violencias, de trabajo y sacrificio, de juego en equipo, de éxitos y fracasos. Es –como diría el filósofo español Javier Marías- “la recuperación semanal de la infancia” o nuestra pasión. Por ello, el académico de sociología de la Universidad de Buenos Aires Pablo Alabarces decía en una entrevista “los académicos hemos tenido mucho pudor en analizar el fútbol porque corremos el peligro de cosificarlo y objetivar nuestra pasión.”