Universidad Alberto Hurtado acreditada por 5 años en las 5 áreas de evaluación

La acreditación alcanzó en las áreas de Gestión Institucional, Docencia de Pregrado, Vinculación con el Medio, Investigación y Docencia de Posgrado. Este reconocimiento viene a consolidar 17 años de trayectoria de la UAH y la fortalece como una universidad compleja.

Conversamos con Pedro Milos, vicerrector académico, y con Ricardo Carbone, director de Aprendizaje Institucional, para analizar las implicancias de este proceso y relevar las ventajas de la UAH frente a las contingencias de la educación chilena.

05 Diciembre, 2015

Hay dos ejes fundamentales que orientan el desarrollo académico de la Universidad Alberto Hurtado y la formación que ofrece a sus estudiantes: el carácter inclusivo y la calidad académica como políticas permanentes, que por 17 años han caracterizado su proyecto universitario. Hoy, esas cualidades son reconocidas al conseguir la acreditación institucional por 5 años en las 5 áreas que son sometidas a evaluación: “es un reconocimiento a la capacidad que hemos tenido, en un tiempo relativamente breve, de articular la calidad académica con la vocación de ser una universidad de integración”, comentó el vicerrector académico, Pedro Milos.

Este respaldo formal consolida los 17 años de trayectoria de la UAH. A través de la acreditación se valoró la existencia de una solidez institucional y de procedimientos acordes con nuestra misión, la excelencia de nuestra docencia, tanto de pregrado como de postgrado, la calidad, relevancia de nuestra investigación y los lazos que vinculan a la universidad con la sociedad.

“Se trata de un reconocimiento externo a un nivel de desarrollo que nosotros considerábamos relevante, pero que era importante que el resto conociera. Nos deja bien ubicados como una de las 12 universidades del sistema acreditadas en las 5 áreas que se evalúan”, afirmó el director de Aprendizaje Institucional de la UAH, Ricardo Carbone.

Las áreas de Investigación y de Docencia de Posgrado recibieron por primera vez este importante reconocimiento. “Si bien, podría ser vista como una debilidad, se ha evidenciado que una fortaleza de la UAH es estar concentrada en las áreas de las Humanidades, las Ciencias Sociales y la Educación. Esta ha sido una opción virtuosa, que permite posicionar la investigación que realizamos en esas áreas dentro de las más importantes del país”, confirmó el vicerrector académico.

De este modo, la UAH se convierte en un importante referente dentro del sistema universitario nacional, sustentando su aporte al conocimiento en estas disciplinas. Esto es lo que le permite, además, asegurar una formación solvente y de calidad tanto a nivel de pregrado, como de magíster y doctorado.

Pedro Milos y Ricardo Carbone coinciden en que la integración y la calidad son elementos que en otras universidades chilenas suelen estar disociadados. “Las universidades que han incorporado estudiantes de estratos sociales o culturales lejanos a la educación terciaria, en general los acogen sin los estándares de calidad que esos estudiantes buscan y se merecen”, comenta Milos. “El sistema universitario chileno separa estas dos dimensiones: hay universidades poco inclusivas y de calidad y otras muy inclusivas pero de una baja calidad”, concluye Carbone.