SERVICIOS UAH

21 de Junio 2016


José Aldunate SJ recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos 2016

La directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fries, entregó el premio al sacerdote jesuita José Aldunate conocido como el “cura obrero”.

Por Nicolás Espinoza Riquelme

La ceremonia fue encabezada por la Presidenta de la República Michelle Bachelet y de la Directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fries y el Rector de la UAH Eduardo Silva SJ.

La ceremonia fue encabezada por la la Presidenta de la República Michelle Bachelet y la Directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fries.

En una ceremonia multitudinaria encabezada por la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, y el Rector de la Universidad Alberto Hurtado, SJ Eduardo Silva, el Instituto Nacional de Derechos Humanos le otorgó a José “Pepe” Aldunate el Premio Nacional de Derechos Humanos 2016, por su destacada trayectoria en la defensa de los Derechos Humanos.

El lunes 20 de junio se llevó a cabo la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2016, en las dependencias del Museo de Bellas Artes de Santiago. En esta ocasión, el premio fue para el sacerdote jesuita José Aldunate Lyon, destacado defensor de los derechos humanos durante el periodo de la dictadura militar. De manos de la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fries, el “Cura Obrero”, como fue llamado popularmente, recibió el diploma que lo convirtió en la tercera persona en obtener el premio. Anterior al padre Aldunate, el premio lo había obtenido Viviana Díaz Caro (2011) y María Soledad Cisterna (2014).

José Aldunate Lyon nació el 5 de junio de 1917 en Santiago. Es el segundo de cuatro hermanos y a la edad de diez años se fue, junto a su familia, a vivir Inglaterra. Estudió en el colegio jesuita Stonyhurst College, en Inglaterra, y, una vez de regreso al país, en el San Ignacio. Su camino como sacerdote jesuita comienza en 1933 cuando decide entrar al noviciado en la Compañía de Jesús. En 1946, en Argentina, se ordena como sacerdote y se va a Europa a perfeccionarse académicamente. En 1950 vuelve a Chile y trabaja con el padre Alberto Hurtado en la Acción Sindical Chilena (Asich), la que promovía a los obreros a tener una mayor participación en la política y economía del país. A su cargo, como director, estuvo la revista Mensaje, fundada por Alberto Hurtado. El “Cura Obrero”, como fue conocido el sacerdote, fue debido a la experiencia que vivió en la que se transformó, por cinco años, en un trabajador obrero, para poder acercarse más al mundo al que tanto defendía. Fue, además, un intelectual de la teoría de la liberación para América Latina. Para conocer la trayectoria del Padre José Aldunate revisa su página web

El sacerdote, conocido como "el cura obrero", fue reconocido con el Premio Nacional de Derechos Humanos 2016.

El sacerdote, conocido como “el cura obrero”, fue reconocido con el Premio Nacional de Derechos Humanos 2016.

Una vez ocurrido el Golpe de Estado, en 1973, el padre Aldunate comenzó la etapa más intensa en la defensa de los derechos humanos del pueblo chileno. Fue parte del Equipo Misión Obrera (EMO), y del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo (nombre en honor del obrero Sebastián Acevedo, el que atentó contra tu vida quemándose a lo bonzo, en el frontis de la Catedral de la Santísima Concepción en la ciudad de Concepción, debido al secuestro de sus dos hijos por parte de los organismos de inteligencia del régimen militar). También, denunció los actos de violación a los derechos humanos en Villa Grimaldi. En 1988, el padre “Pepe” recibió el Premio Nobel Alternativo de la Paz y fue nominado al Premio Nacional de Derechos Humanos en el 2011.

Los postulantes al premio para el año 2016 fueron: Ramón Arias Ávila; Andrés Aylwin Azócar; Violeta del Rosario Berríos Águila; Cristóbal Campos Suazo; Sergio Contreras Navia; Carlos Díaz Valdivia; Morelia del Rosario Fernández y Viviana Fernández; Rosa Ferrada Díaz; Mireya García Ramírez; Neldy González Acevedo; Guido Goossens Roell; Carlos Henríquez Martínez; Aucan Hulicaman Paillama; Pablo Alexander Imaña Herrera; Camila del Carmen Llanquinao; Silvia Parada Araya; Berta Quintreman Calpan; Verónica Reyna; César Rodríguez Urzúa; Fabiola Vera; Abraham Vuskovic; y José Zalaquett.

Reacciones

Fueron muchas las personas que acompañaron al sacerdote en el día de la entrega del premio. El rector de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), SJ Eduardo Silva, contento por el premio, dijo: “Pepe es un ejemplo para todos nosotros. Mirándolo a él dan ganas de ser un buen cura. Ha sido provincial, maestro novicia, cura obrero, intelectual, académico y escritor. Y bueno, su destacable lucha contra la dictadura lo hace no solo un ejemplo para los jesuitas, no solo para cualquier cura, sino para todo cristiano y ser humano”.

De las autoridades de gobierno, el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, sobre la entrega del premio al padre, comentó: “Es una obra plegada de búsqueda de justicia, dignidad, reconocimiento y trabajo por los más desposeídos; por las trabajadoras y por los trabajadores. Una vida dedicada a la justicia social y a la dignidad de los pobres. Y ese es un reconocimiento que tiene que hacerle todo el pueblo de Chile, especialmente por su labor de verdad y justicia, y por la defensa de quienes sufrieron mucho durante la dictadura”. En la misma línea, el Intendente de Santiago, Claudio Orrego, sostuvo: “Creo que como bien decía Lorena Fries, es un premio a la trayectoria, no solamente a una acción. Es un premio a ‘Pepe’ Aldunate. A su ser cura obrero. A defender los derechos, tanto de las personas perseguidas y torturadas, como también de los trabajadores de Chile. Un lindo homenaje en vida, cosa que siempre se agradece”.

Del Instituto de Derechos Humanos, fue Lorena Fries, directora, la que comentó la entrega del premio, argumentando que el premio es un reconcomiendo a la trayectoria por la defensa de los derechos humanos. “Estamos hablando de una persona que desde los años 50, en adelante, ha venido defendiendo los derechos humanos, primero, del mundo obrero; segundo, de los perseguidos por la dictadura; y tercero, específicamente de los torturados”.

La ceremonia contó con los discursos de la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fries; la Presidenta de la República Michelle Bachelet; y con un mensaje del galardonado sacerdote jesuita José Aldunate Lyon.