Los piropos no nos halagan, a ninguna | Universidad Alberto Hurtado
SERVICIOS UAH

5 de junio 2018


Los piropos no nos halagan, a ninguna

Carta al Director de la académica María Alejandra Energici, de la Facultad de Psicología UAH.

Señor Director:

En los últimos días ha habido una gran controversia por el primer parte cursado en Las Condes por un piropo. La sanción fue por la frase: “coma más ensalada para que conserve su linda silueta”. Fueron frecuentes los debates en radio y las discusiones en redes sociales; en Twitter circula el hashtag #PiropoNoEsAcoso, usado por los y las defensoras del piropo, y un juez de policía local se burla de la medida con un cartel en Casablanca. El nivel de controversia permite afirmar que algo se aloja en el piropo que provoca tal polémica.

Lo primero que llama la atención del piropo multado, es que halaga la delgadez. Un punto interesante está en la noción de gordura y delgadez en la construcción social: básicamente lo que algunos defienden como alabanza estaría en que “flaca” no resultaría un concepto ofensivo. En este sentido, hay dos motivos por los cuales éste, o cualquier piropo, son incorrectos. La primera es la más obvia y defendida en redes sociales: es un comentario no solicitado sobre el cuerpo. Defensores y defensoras del piropo preguntan en redes sociales, “entonces ¿no puedo decirle a una mujer que es linda?” En ningún caso. Lo que hace un piropo violento, es que lo hace un desconocido en la vía pública. En ese escenario hacer un comentario a una mujer sobre su cuerpo es acoso porque no lo ha consentido de ninguna forma (por consentir me refiero a que no lo ha pedido o autorizado). Cuando esos comentarios son sexualizados, son aún peores.

Parte de la defensa del piropo multado es que no era de carácter sexualizado, que es hasta ‘elegante’ o ‘creativo’ (la picardía del chileno, defienden algunos). Y acá viene el segundo motivo de por qué este piropo es incorrecto: sigue poniendo en primer plano el cuerpo de la mujer, o más bien, a la mujer con su cuerpo. Tradicionalmente el género femenino lo hemos entendido como una metonimia del yo de su cuerpo, eso no es otra cosa que decir que una mujer es sólo su cuerpo. Su cuerpo expresa la calidad moral, psicológica y valía de su ser. Así, los estudios muestran que las mujeres bonitas son consideradas como mejores personas, más exitosas, sanas y felices. Lo más triste es que tienden a serlo, porque las mujeres atractivas son constantemente privilegiadas, mientras que las menos atractivas son sistemáticamente discriminadas…

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