Universidades jesuitas se reúnen para enfrentar desafíos de la globalización

Más de 200 casas de estudio vinculadas a la Compañía de Jesús, tuvieron cita en la universidad Iberoamericana de México donde debatieron acerca de teología y cultura; inequidad y pobreza; y ecología y sustentabilidad

03 Mayo, 2010
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Enfrentar los nuevos desafíos de un mundo globalizado, debatir sobre el rol de la educación, la pobreza y la desigualdad económica, fueron algunos de los temas tratados por la conferencia que agrupó a las instituciones de educación superior jesuita en la Universidad Iberoamericana de México entre el 21 y 25 de abril pasado.

La cita, denominada “Redes de Educación Superior Jesuita para el Mundo Globalizado: Delineando el Futuro para un Mundo Humano”, contó con la presencia de 220 universidades confiadas a la Compañía de Jesús. La conferencia permitió no solo un intercambio de experiencias entre las casas de estudio, sino además fortalecer la red universitaria jesuita y su discusión sobre una sociedad más justa y sostenible. En ese sentido, las ponencias expusieron temas sobre teología y cultura; inequidad y pobreza; y ecología y sustentabilidad. Durante su exposición, el rector de la universidad Alberto Hurtado, el padre Fernando Montes, aseveró: “la tarea de la universidad es formar a hombres y mujeres creadores de un nuevo mundo. Esto debería marcar nuestra investigación y toda nuestra pedagogía. Nuestras universidades, localizadas en todas partes de la tierra no pueden permitir que la globalización manejada por un liberalismo económico extremo siembre la soledad de la desigualdad”. Además, las discusiones del encuentro indagaron sobre la responsabilidad que le cabe al estado y al mercado en la pobreza y la exclusión social de América Latina; junto a los desafíos de la crisis ambiental, los derechos humanos y la globalización.

En esta tercera experiencia –la primera se realizó en 1985 y la segunda en 2010-, uno de los focos principales fue el nuevo contexto de globalización y tecnologías de comunicación. En ese sentido, se discutió sobre las potencialidades de la red global única de educación jesuita cuya oportunidad implica utilizar la tecnología para estrechar los vínculos y delinear una formación basada en es espíritu ignaciano. “La posición de San Ignacio de Loyola debe usar correctamente todos los instrumentos orientados al objetivo. Debe complementar y enriquecer aquellos puntos donde hay errores. Si queremos sobrevivir tenemos que descubrir de nuevo, enfocar y poder fundar el carisma que ayuda a reestablecer el humanismo”, expresó el padre Montes durante su intervención en la cita.