Preocupación por estado de la educación musical en Chile reúne a expertos

Durante el encuentro “Hacia un consenso nacional por la Música y la Educación Musical” se analizó el impacto de la entrada en vigencia del Decreto 1.363, que regula las horas de formación artística en los colegios.

09 Enero, 2012

Reflexionar en torno al estado de la educación musical en Chile y el contenido del decreto Nº 1.363, que regula la cantidad de horas de formación artística en la educación básica, fue el objetivo del encuentro convocado por el Instituto de Música de la UAH, bajo el lema “Hacia un consenso nacional por la Música y la Educación Musical”.

La actividad realizada en el Auditorio Erasmo Escala de la UAH, reunió a más de 70 personas, entre directores de la carrera de Pedagogía en Música de universidades, representantes de asociaciones gremiales, profesores y un representante del Consejo Nacional de Cultura.

En la oportunidad se realizaron seis presentaciones que abarcaron una panorámica de la educación musical en Chile, el estado actual de la formación musical en establecimientos educacionales y el impacto que genera la entrada en vigencia del Decreto 1363, que aprueba planes y programas de estudio de educación básica.

El cuerpo legal emanado del Ministerio de Educación y promulgado en julio pasado fija un régimen de dos horas para el subsector de educación artística entre 5° básico a 8°, en los establecimientos que no implementan jornada escolar completa (JEC), y, para aquellos que la implementan, un total de dos horas para 5° y 6°, y de tres horas para 7° y 8°. La anterior reforma educacional implementada desde la segunda mitad de los ’90, fijaba un principio mínimo de obligatoriedad para el subsector de Artes Musicales entre 7° básico y 2° año medio, con 2 horas semanales.

Según Andrés Castro, director de la carrera de Pedagogía en Música en UAH y organizador del evento, la reducción de horas para educación artística que fija este decreto, perjudica el proceso formativo a través de la música cuyo aporte, científicamente comprobado –afirma- va más allá de lo estético. “La práctica musical aumenta la capacidad de raciocinio matemático, desarrolla la inteligencia y aporta al desarrollo de la disciplina y solidaridad, entre otros beneficios”.

Durante la jornada cuatro grupos de trabajo integrados por los propios asistentes se encargaron de redactar una serie de ideas destinadas a exponer a las autoridades y el país, cuál es la importancia de la educación musical y su impacto en el proceso de enseñanza. Además se incluirán en el documento algunas propuestas destinadas a mejorar la situación de la formación musical a nivel pedagógico.

Cabe destacar que las instituciones presentes en el encuentro “Hacia un consenso nacional por la Música y la Educación Musical”, fueron las universidades Bolivariana, de Talca, Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Academia de Humanismo Cristiano, Mayor y Cardenal Silva Henríquez.

También participaron representantes de la Asociación de Directores de Educación musical (ADEMUS); la Asociación de profesores de música de Valparaíso (PROMUS ); EDUCARTE CHILE y la Sociedad Internacional de Educación por el Arte (INSEA), ésta última dependiente de UNESCO y dedicada a la promoción de la educación artística en todo el mundo.

El manifiesto o carta al país que se comenzó a trabajar en el encuentro, será presentado a la opinión pública a fines de enero próximo.