SERVICIOS UAH

9 de Agosto 2013


UAH recibe colección bibliográfica de Jaime Castillo Velasco

Los más de 10 mil libros de propiedad del destacado abogado, ex ministro de Estado y miembro de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, serán incorporados a la biblioteca institucional.

Ciencias sociales, humanidades, teología, ciencias políticas e historia, son las diversas áreas que abarcan lo más de 10 mil libros de la colección del destacado abogado, académico y político Jaime Castillo Velasco, que fueron donados a la biblioteca de la UAH.

La entrega, que incluye también numerosos documentos del Partido Demócrata Cristiano, se concretó el pasado 02 de agosto en una ceremonia encabezada por el Rector de la UAH, Fernando Montes S.J. y la escritora Mónica Echeverría, viuda del recientemente fallecido arquitecto Fernando Castillo Velasco, hermano del dirigente.

El acto, que se realizó en el Auditorio San Alberto Hurtado de la casa de estudios, contó con la presencia de destacadas figuras de la política como el ex Presidente de la República, Patricio Aylwin; el Alcalde de La Reina, Raúl Donckaster; el ex canciller y ex embajador, Mariano Fernández y la ex Senadora Carmen Frei, entre otros.

A nombre de la UAH, su Vicerrector Académico, Pedro Milos, agradeció la donación señalando que se trata de una colección que fue nutriendo una vida fecunda en inteligencia y lucidez, y que iluminó la trayectoria de Castillo Velasco.

“Estamos ante una biblioteca que da cuenta de una biografía. Una colección de documentos que no sólo ofrece respuestas sino que, además, contiene fuentes para innumerables preguntas. Una historia personal y nacional. Un legado que nos compromete. Y todo ello, en relación a un sujeto excepcional”, afirmó.

Quien presentó la donación bibliográfica de Castillo Velasco a la UAH, fue la gestora cultural, ex directora de la DIBAM y amiga del político, Marta Cruz-Coke, la que recordó el compromiso suscrito con Mónica Echeverría, hace una década, de entregar la colección a la casa de estudios, por considerarla afín con lo que la institución es y postula.

“Esta es una biblioteca de la libertad donada a la universidad de la libertad. Porque a semejanza de los jesuitas cuya libertad está intrínsecamente ordenada a un fin superior, la libertad de Jaime también lo estuvo. Dirigida a un fin temporal, la sociedad humanista cristiana, fundamentada en la trascendencia divina”, destacó.

Junto con recordar que esta colección se suma la donación de archivos documentales del ex Presidente Patricio Aylwin, realizada en octubre de 2011, el rector de la UAH, Fernando Montes S.J. resaltó esta donación como un valioso aporte a la biblioteca.

“En un medio intelectual donde el conocimiento se ha ido estrechando sólo a las ciencias positivas y lo técnico, esta colección nos ayuda a ahondar en las raíces y comprender y difundir nuestra misión humanista, por eso nos comprometemos a cuidar estos libros para que sigan sirviendo a este país”.

Con una sólida formación jurídica y filosófica, la vida académica de Jaime Castillo Velasco se vinculó a las universidades de Chile y Católica, y se complementó con estudios en Filosofía en la Universidad de la Sorbona. Sus áreas de interés fueron el Derecho Público, Filosofía del Derecho y Derecho Internacional de los DD.HH.

En lo político, dejó su huella en la creación de la Falange y, en 1957, del Partido Demócrata Cristiano. Fue también ministro de Justicia del gobierno del presidente Frei Montalva; presidente del Instituto de Formación y de Estudios Políticos (IDEP); y miembro de la Comisión Ideológica Mundial de la Democracia Cristiana.

Tras el Golpe de Estado de 1973 y durante los años de dictadura fundó y presidió la Comisión Chilena de Derechos Humanos. Instancia laica que reunió a decenas de defensores de derechos humanos, que, en forma voluntaria, impugnaron, por la vía del derecho, las violaciones a los derechos humanos.

Durante los gobiernos democráticos que se sucedieron hasta su fallecimiento, en 2003, participó activamente en la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Comisión Rettig) y, posteriormente, en la Mesa de Diálogo entre la civilidad y representantes de las Fuerzas Armadas, teniendo siempre una voz valiente, clara y sólidamente fundada.