SERVICIOS UAH

Estructura Organizacional


Estructura organizacional

  En 2009, fecha en que se entregó el último informe de acreditación, la UAH poseía básicamente una estructura orgánica compuesta por la Rectoría; tres Vicerrectorías, que reunían direcciones de gestión tanto académica como administrativa; y seis Facultades, con sus respectivas unidades académicas. Dado su crecimiento y la complejización de su quehacer académico, y ante la necesidad de estar institucionalmente preparada para los nuevos desafíos y cambios en la educación superior, la universidad incorporó una Prorrectoría a su estructura de gobierno. Reestructuró, de paso, la dependencia de las direcciones de Tecnología e Información; Aprendizaje Institucional; Comunicaciones Institucionales, las que quedaron bajo su dirección. De esta manera, la Universidad cuenta con una orgánica compuesta por: la Rectoría; las tres Vicerrectorías, que siguen agrupando un conjunto de direcciones de gestión; y las seis Facultades con sus respectivas unidades académicas y programas. Directorio: “Los miembros de este Directorio desempeñan funciones ad honorem.” Consejo superior: “Los miembros de este Consejo desempeñan funciones ad honorem”

  Este cambio en la estructura organizacional se fundamenta, principalmente, por el aumento de la complejidad y volumen tanto de actividad como de gestión de la universidad y las necesidades de conducción interna que ello genera. El crecimiento del número de programas académicos de formación, el aumento de proyectos de investigación y el crecimiento de plantas, entre otros, hicieron necesario reforzar la gestión interna de la UAH, delegando algunas de las funciones del Rector en el Prorrector. Con esta decisión se potencia la presencia externa de la universidad y el robustecimiento de su misión (a cargo del Rector); se fortalece y coordina de mejor manera la gestión académica y administrativa (en manos del Prorrector); y se facilita que cada vicerrectoría se ocupe coordinadamente –a través de la prorrectoría– de su ámbito específico.    

Gobierno Institucional

Enfrentada a cambios en el contexto interno y externo, la UAH –en este período– ha adecuado su estructura organizacional y su marco normativo, a fin de asegurar y resguardar el cumplimiento de la misión y de sus objetivos estratégicos. La organización está regulada por estatutos, políticas y reglamentos que han sido actualizados y que son conocidos y respetados por toda la comunidad universitaria. Estos establecen la existencia de autoridades unipersonales y organismos colegiados que conforman distintos niveles de gobierno y gestión, que en su conjunto velan por el cumplimiento de los propósitos institucionales. Por otra parte, se ha buscado también avanzar en la generación de instancias que permitan canalizar la participación de los distintos actores que componen la comunidad universitaria. Los órganos colectivos superiores son el Directorio de la Corporación de Derecho Privado Universidad Alberto Hurtado y el Consejo Superior. Los órganos colectivos intermedios son el Consejo Académico, los Consejos de Facultad y los Consejos de Departamentos, Escuelas o Centros. El Directorio está compuesto por ocho miembros y es presidido por el Provincial de la Compañía de Jesús en Chile, que a su vez es Canciller de la universidad. Tiene como principal tarea dirigir la Corporación y administrar sus bienes, citar a asambleas generales, designar los miembros del Consejo Superior, designar al Rector y Prorrector, determinar la apertura y cierre de sedes y programas y un conjunto de tareas destinadas a asegurar un adecuado gobierno y gestión de la institución.  

  El Consejo Superior, integrado por 15 miembros, entre ellos el Rector y el Canciller, tiene como objeto asesorar a la Corporación y al Rector en la elaboración de las políticas generales de la universidad. Los participantes son destacados miembros de la comunidad nacional y aportan una perspectiva externa a los propósitos de desarrollo de la UAH.

El Consejo Académico constituye un órgano colegiado y de carácter consultivo que asesora al Rector, Prorrector y Vicerrector académico en la discusión y aprobación de las normas que regulan el correcto funcionamiento de la actividad académica. Este Consejo es presidido por el Vicerrector académico y está constituido por los demás vicerrectores, los decanos, el secretario general, dos académicos nombrados por sus pares y un representante de los estudiantes elegido también por sus pares al momento de la elección de la Federación de Estudiantes, aunque en lista separada. Los Consejos de Facultad son organismos colectivos presididos por el(la) Decano(a) e integrados por los directores de las unidades académicas de la facultad (departamentos, escuelas y centros) y representantes de los estudiantes. Operan como órganos académicos asesores para el correcto funcionamiento de la facultad y para la discusión de políticas y proyectos de la misma, y todos sus miembros son designados según el reglamento respectivo. Los Consejos de Facultad se han fortalecido y transformado en canales de comunicación y participación de gran relevancia y efectividad para articular a los distintos actores que componen la comunidad universitaria. Finalmente, los Consejos de Departamentos y Escuelas son órganos colegiados presididos por el director de la unidad y constituidos por los profesores de planta y representantes de los profesores colaboradores y de los estudiantes. En ellos se discuten presupuesto, planes y programas de estudio, proyectos de investigación y toda materia relevante para la vida de la unidad. El funcionamiento de todos estos organismos está debidamente formalizado e indicado en los estatutos y reglamentos específicos, que consignan su composición, duración, ámbitos de acción y aspectos prácticos de su funcionamiento. A nivel de autoridades unipersonales, la responsabilidad máxima se encuentra en manos del Rector, que ostenta su cargo por cuatro años renovables.

Autoridades:

Rector Eduardo Silva SJ
Vicerrector Académico Pedro Milos Hurtado
Vicerrector de Administración y Finanzas Claudio Dodds Figueroa
Vicerrector de Integración Sebastián Kaufmann
Secretario General José Miguel Burmeister
  El Rector tiene a su cargo el gobierno, dirección y administración de la universidad y debe velar especialmente por que la conducción superior de la Universidad se ciña siempre al espíritu de su declaración de principios y a las directrices entregadas por el directorio de la corporación. Para llevar a cabo las tareas de crecimiento, el Rector se apoya en la Dirección de Desarrollo y Gestión de Recursos, que tiene como objetivo contribuir a la búsqueda de financiamiento para proyectos de crecimiento y mejora. El Vicerrector Académico está encargado de conducir y apoyar el trabajo académico, con el propósito de asegurar que las actividades de docencia, investigación y extensión se ejecuten con calidad y se ajusten a lo establecido en la Misión y en la Planificación Estratégica Institucional. Las actividades académicas se desarrollan en las Facultades, Departamentos, Escuelas y Centros, que son unidades organizadas según disciplinas y que cuentan con un decano o director responsable, según sea el caso. Como parte del equipo de gestión, integran esta Vicerrectoría las siguientes Direcciones: de Investigación y Publicaciones; de Docencia y Pedagogía Universitaria; de Postgrado y Educación Continua; de Admisión y Registro Académico; de Bibliotecas y Archivo; y de Proyectos. El Vicerrector de Administración y Finanzas tiene a su cargo la gestión administrativa y financiera de la UAH y la lleva a cabo mediante las Direcciones de Finanzas, de Servicios Generales y de Recursos Humanos. Dentro de la dirección de finanzas se encuentran los procesos contables, crédito y cobranza y adquisiciones. Servicios Generales vela por la mantención, seguridad, aseo y servicios de apoyo. Finalmente, Recursos Humanos tiene la responsabilidad de gestionar el desarrollo del personal académico y administrativo, generando y aplicando políticas de selección, mantención y evaluación de personas. Del mismo modo, es responsable de la gestión del clima organizacional y la relación con el sindicato y comité paritario. El Vicerrector de Integración está encargado de fomentar y favorecer un mejor conocimiento y apropiación de la misión e identidad institucional, por parte de los miembros de la comunidad universitaria. También está a cargo de cultivar las relaciones con otras universidades, tanto del país como del extranjero –en especial, con las de la red mundial y regional de universidades jesuitas–, y coordinar los centros y acciones que están al servicio de la impronta humanista y cristiana de la Universidad. Por otra parte, es responsable de la administración de beneficios y ayudas para estudiantes. Otra tarea muy relevante de esta vicerrectoría es la relación con estudiantes, promoviendo espacios de desarrollo y encuentro que permitan la participación y contribuyan a la formación integral. Las unidades a su cargo son: el Centro Universitario Ignaciano, el Centro de Reflexión y Acción Social, la Dirección de Asuntos Estudiantiles, el Centro de Desarrollo Personal y la Dirección de Cooperación e Intercambio. Finalmente, está el Secretario General, que es designado por el directorio y tiene el carácter de ministro de fe, siendo responsable de asistir al Rector y Prorrector en la gestión de la universidad; supervisar el proceso conducente al otorgamiento de títulos y grados; prestar los servicios jurídicos que la universidad necesite; favorecer la comunicación con el MINEDUC y con otras instancias relevantes para la marcha de la organización; y velar por el archivo institucional. El crecimiento y desarrollo de la UAH ha requerido fortalecer las instancias de coordinación y articulación entre los distintos niveles y autoridades de la organización. Para ello, se han instalado coordinaciones y consejos que facilitan la comunicación, toma de decisiones, asignación de recursos y seguimiento de los acuerdos tomados y de las actividades comprometidas en la Planificación Estratégica Institucional. Una instancia muy relevante es la Coordinación de Rectoría, conformada por el Rector, los tres vicerrectores, el secretario general. Estas sesiones de trabajo tienen como objetivo la coordinación, comunicación y toma de decisiones y abordan tanto aspectos operativos como tácticos y estratégicos. Regularmente, la coordinación de Rectoría se amplía incorporando a los decanos cuando los temas a tratar así lo ameritan. A nivel operativo, existen los consejos de la vicerrectoría académica, de administración y finanzas y de integración. Estos son coordinados por el vicerrector respectivo y tienen como foco la evaluación de la marcha cotidiana y el seguimiento de las tareas asignadas a cada unidaPor otra parte, en 2014 se creó experimentalmente un Consejo Directivo que abarca desde la dirección central hasta las direcciones de departamentos y que se reunirá una o dos veces por semestre. En total, agrupa cerca de 50 académicos/directivos y su objetivo es ampliar la participación del estamento directivo intermedio. Después de evaluar su funcionamiento se estudiará su incorporación formal a nuestro ordenamiento institucional. La actual estructura representa una organización funcional y especializada, con un grado importante de formalización y regulación, que opera mediante políticas, sistemas y procedimientos elaborados y/o actualizados durante estos años. Su diseño ha permitido liderar, gobernar y gestionar la Universidad de acuerdo con su estado actual de desarrollo y proyectarla para los años venideros.  

Misión

La Universidad como heredera de la tradición educacional jesuita, proyecta en el campo académico el espíritu de San Alberto Hurtado con el que queremos seguir marcando nuestra época. Contribuyendo al desarrollo de la persona y a la promoción de una sociedad más justa, en Chile y América Latina, por medio de una investigación, docencia y extensión de calidad. Como Universidad buscamos cultivar un nuevo humanismo mediante una interacción creativa de las ciencias con la concepción cristiana del ser humano y del mundo en actitud de diálogo respetuoso, plural y fecundo. Entregamos una formación integral a los estudiantes para que sean profesionales con sentido ético y espíritu de servicio, con capacidad de seguir aprendiendo y de responder creativamente a los desafíos personales y sociales.
Esta misión recoge y le da forma al sueño fundacional que, como universidad, hemos definido. En palabras del Rector, “procuramos dar una educación de calidad, que no busca el lucro, integradora e inclusiva, respetuosa y pluralista, que promueve el humanismo y un cristianismo renovado” (Discurso Rector Fernando Montes SJ, con ocasión de los 15 años de la UAH). Desde su fundación, una de las principales fortalezas de la UAH ha sido el alto grado de alineamiento y adhesión que la comunidad muestra hacia la misión. Este rasgo organizacional ha sido fundamental para poner en marcha y avanzar en la consolidación del proyecto académico que caracteriza a la universidad.

Organización estudiantil

Desde su fundación, la Universidad Alberto Hurtado ha promovido la organización de los estudiantes en sus distintos niveles. La Federación de Estudiantes, agrupación que representa a todos los estudiantes de la universidad, se funda en 1998 y se encuentra actualmente vigente. Su periodicidad de gobierno es anual y sus representantes son escogidos en elecciones estudiantiles democráticas (secretas y en urna), conformando una mesa ejecutiva cerrada, compuesta por cinco integrantes (Presidente, Vicepresidente, Secretario General, Secretario de Finanzas y Secretario de Comunicaciones). En las elecciones de la Federación también se elige, en lista aparte, a su Consejero Académico, estudiante que representa a sus compañeros con derecho a voz y, a partir de 2012, voto en el Consejo Académico de la Universidad. En el período en evaluación, 2009-2013, la mesa directiva se ha renovado tres veces. La Federación de Estudiantes es reconocida por la Universidad como la máxima instancia de representación estudiantil y sus autoridades –tanto a nivel central como local– se reúnen periódicamente con sus dirigentes para discutir diversos aspectos de interés estudiantil dentro de la Universidad. La coordinación operativa entre la Universidad y la Federación de Estudiantes recae en la Unidad de Gestión Estudiantil, dependiente de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Vicerrectoría de Integración. La UAH facilita el trabajo de su Federación de Estudiantes asignándole una sede donde cuenta con oficinas, computadores y mobiliario para desarrollar sus actividades; recursos económicos para su trabajo anual1; y tickets de alimentación para los integrantes de la Mesa Ejecutiva. Junto con la Federación de Estudiantes, la mayoría de las carreras cuenta, bajo el formato de Centro de Estudiantes, con organizaciones estudiantiles y con dirigentes reconocidos por los directivos de sus carreras. Asumiendo diferentes figuras –mesa ejecutiva, mesa plana, mesa generacional u otras–, los distintos centros de estudiantes se articulan y organizan para representar a sus compañeros. De un total de 36 carreras de la Universidad, 20 poseen organizaciones estudiantiles formales y, en los casos en que no, la Dirección de la carrera procura que los estudiantes nombren voceros que los representen. Todos los centros de estudiantes de la universidad disponen de un presupuesto aportado por la carrera y, en la mayoría de los casos, cuentan también con espacios físicos para el desarrollo de sus actividades. A nivel de carreras también se eligen representantes estudiantiles que participan en los Consejos de Departamento y otras instancias de coordinación dispuestas por las carreras, además de participar en los Consejos de Facultad que se desarrollan periódicamente. Las direcciones de las carreras procuran también integrar a sus agrupaciones estudiantiles formales en procesos académicos, como ajustes o modificaciones de los planes de estudio, procesos de acreditación de programas, causales de eliminación académica, etc. La Federación y los Centros de Estudiantes se reúnen en un Consejo de Federación, instancia coordinada por la Mesa Ejecutiva de la FEUAH. En él se discuten y resuelven temas de interés para los estudiantes en diversos ámbitos, y se recoge su opinión a nivel local. Todas las organizaciones estudiantiles de la Universidad cuentan con estatutos que orientan su funcionamiento. En general, durante el período en evaluación se aprecia, en términos generales, una positiva relación de la Universidad con sus organizaciones estudiantiles, tanto a nivel central (Federación de Estudiantes) como a nivel local (Centros de Estudiantes). Las agrupaciones estudiantiles formales manifiestan una positiva disposición a integrarse a las instancias que la Universidad dispone para su participación y es posible apreciar sintonía y ánimo colaborativo hacia la Universidad. Esta respeta la autonomía de sus estudiantes en el desarrollo de sus orgánicas de representación estudiantil, pero ha procurado mantenerse permanentemente informada de las actividades, iniciativas y necesidades de los centros de estudiantes. Existe el desafío de establecer algún mecanismo de comunicación con las organizaciones informales. Los directivos, académicos y administrativos de la Universidad valoran y promueven la participación estudiantil y cautelan que esta sea respetada y tenga continuidad en el tiempo. Sin embargo, sigue siendo un desafío fortalecer algunos canales formales de comunicación y participación, ya que se detectan distintos niveles de institucionalización y regularidad en la relación entre las organizaciones estudiantiles locales y las unidades académicas. La Universidad cuenta desde 2011, con una Unidad de Gestión Estudiantil, centrada en mantener y desarrollar la relación con sus organizaciones estudiantiles (Federación y Centros de Estudiantes). Esta Unidad se comunica con las organizaciones formales, desarrolla actividades y promueve proyectos e iniciativas estudiantiles. Además asesora a la Dirección de la universidad en situaciones de conflicto. También es un desafío promover y fortalecer la participación de los estudiantes de postgrado y de los exalumnos. En el caso de los estudiantes de postgrado, es importante buscar canales de comunicación acordes con sus intereses y disponibilidad de tiempo. En el caso de los exalumnos, aun cuando existen iniciativas incipientes (organización Alumni UAH), es necesario destinar una mayor cantidad de recursos para la comunicación con ellos. Este segmento aumenta en número con rapidez y constituye una valiosa fuente de vinculación con el medio y de retroalimentación para los programas de formación.  
   
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