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3 de mayo 2021


Profesor Felipe Santiago del Solar publica la desconocida «Historia de la Masonería Escocesa en Chile»

La publicación fue escrita por el historiador y académico UAH, Felipe Santiago del Solar, también autor de la Historia de la Confederación Masónica Interamericana.

Fuente: Facultad de Filosofía y Humanidades

El historiador y académico UAH, Felipe Santiago del Solar, también autor de la Historia de la Confederación Masónica Interamericana 2 Vols., Las Logias de ultramar. En torno a los orígenes de la Francmasonería en Chile 1850-1862, entre otros títulos, presenta un nuevo libro con una desconocida historia: “La Masonería Escocesa en Chile”, un tema poco estudiando en nuestro país y que aporta al escaso conocimiento que hay del pasado del Escocesismo desde una perspectiva histórica.

Del Solar explica que estuvo un poco más de un año trabajando y elaborando su nuevo libro. Un proceso que estuvo lejos de ser simple, ya que en el transcurso de la investigación se encontró con un gran obstáculo, la falta de información sobre el Escocesismo. Sin embargo fue posible hacerlo, y en un tiempo acotado para la publicación de un libro, porque ha venido investigando este tema por años.

En las primeras páginas de la Historia de la Masonería Escocesa en Chile, el historiador afirma que esta investigación intenta volver a recorrer el camino que otros investigadores iniciaron hace décadas, con el afán de reconstruir y hacer descubrir al lector la dimensión global del Escocesismo, para luego sumergirse específicamente en el caso chileno.

¿Por qué escribir sobre la historia de la Masonería Escocesa en Chile? ¿Qué te inspiró?

Primero, quisiera explicar qué es la masonería escocesa. La masonería surgió en Inglaterra en 1717, sin embargo, en la medida que se difundió por Europa fue asumiendo diferentes formas de funcionamiento. La masonería escocesa es una de estas.

Se trata de un rito (el Rito Escocés Antiguo y Aceptado) el cual consiste en un sistema de 33 grados a través de los cuales se va entregando un tipo de conocimiento (filosofía, ética) de forma gradual (un grado es una especie de nivel, como en la universidad). Este sistema de grados se empezó a formar en Francia a mediados del siglo XVIII y a inicios del siglo XIX se fundó el rito en Estados Unidos. En la actualidad es una de las prácticas masónicas más difundidas en el mundo.

Las Grandes Logias administran los grados del 1 al 3, y la institución que administra los grados del 4 al 33 se llaman Supremos Consejos. Son dos instituciones muy relacionadas pero independientes. Los masones de grados superiores son una especie de “elite” masónica.

Llevo estudiando a la masonería por más de 20 años y si bien me había topado con el tema nunca lo había investigado de forma pormenorizada. De allí que cuando surgió la oportunidad de estudiarlo fue un gran desafío ya que significaba introducirme en la historia de las cúpulas masónicas en Chile.

El origen del Supremo Consejo chileno se estudió a fines de la década de 1960 por un dirigente de la masonería. Por ende, era necesario actualizar la investigación y darle un carácter estrictamente histórico.

Originalmente pensé hacerlo en un tomo. Sin embargo, debido a la extensión del tema y al marco cronológico (150 años) creo que la obra final tendrá tres tomos, de los cuales el volumen al que hacemos referencia es el primero.

¿Crees que hay poco conocimiento sobre este tema?

Lamentablemente es muy poca la investigación que se ha realizado desde la academia. La gran mayoría de los estudios que existen provienen de los mismos masones, y si bien algunos gozan de un muy bien nivel de erudición, aun están muy lejos del canon historiográfico.

Por otra parte, está toda la literatura de carácter conspirativo y esotérico la que se ha dedicado a mistificar a la masonería obstaculizado la investigación propiamente histórica y popularizando teorías de escaso valor.

A pesar de esto, hay algunos investigadores que han tratado el tema, está el caso, por ejemplo, del historiador Cristian Gazmuri quien fue uno de los primeros en abordarlo, y en la actualidad han aparecido algunos artículos de investigadores jóvenes, como Ivonne Cortés, ex alumna de la Alberto Hurtado, Marcos Parada de le universidad del Bío-Bío, Pablo Concha de la Universidad de Chile y José Julián Soto desde España, quienes están comenzando a dar luces sobre la masonería. Sin embargo, aún falta mucho por avanzar en Chile…

¿Qué ritos relacionados con el tema de tu investigación podemos encontrar actualmente en Chile?

Desconozco la totalidad de los que se practican, ya que existen diferentes organizaciones masónicas. El primero que llegó a Chile fue el rito francés, luego el rito de York y el Rito Escoces Antiguo y Aceptado que es el más importante en el país. Ahora, tengo entendido que hay logias que practican “Emulation” (de origen inglés) y otras corrientes.

Es importante comprender que la masonería es diversa. Si bien hay algunos que le dan un carácter más espiritualista, históricamente los masones en Chile han sido más bien racionalistas, vale decir, hacen del rito un mecanismo de funcionamiento y un proceso de aprendizaje para la vida terrenal.

En lo personal, yo no estudio los ritos en cuanto a prácticas y significados, sino más bien, hago una historia socio-cultural de los masones y las instituciones que los administran. Me interesan los perfiles de sus miembros y las redes de poder que movilizan desde las logias a la sociedad. Igualmente, suelo abordar el tema desde una perspectiva transnacional, de tal manera de dar cuenta de la circulación de este tipo de prácticas y de las ideas que comparten a gran escala.

¿Cómo realizaste tu investigación? ¿Con qué fuentes?

El tema de las fuentes es un verdadero problema. Como llevo bastante tiempo trabajando el tema, me he dedicado sistemáticamente a recolectar material cada vez que puedo realizar un viaje. He tenido la fortuna de recorrer gran parte de los archivos de América Latina y Europa, en los cuales he encontrado información muy valiosa de Chile. Aun así, queda mucho por hacer.

En el caso chileno, una parte importante de los archivos de la masonería se quemaron en las primeras décadas del siglo XX, por lo que se perdió gran parte del material de la centuria pasada, de ahí la necesidad de buscar información en otros países.

Para este trabajo, contaba con información de los archivos de Francia, que es de donde proviene la masonería chilena, e igualmente encontré información en Bélgica y en países vecinos, como Uruguay. Luego, la información masónica la cruzo con información civil y de este modo puedo ir reconstruyendo el rompecabezas de época y ponderando el valor real de los vínculos masónicos.

¿Qué fue lo más enriquecedor y lo más difícil de escribir este libro?

Como señalé, previamente una autoridad masónica había publicado un libro a fines de la década de 1960. El primer desafió era articular un relato complementario sin dedicarme a refutar todo lo que el autor sostenía. En segundo lugar, esta investigación se realizó en un periodo de un poco más de un año, lo que es un tiempo híper acotado para un libro. Sin embargo, fue posible hacerlo gracias al material que he recopilado durante años y al trabajo que tenía adelantado.

Lo más gratificante, fue encontrarme con personajes muy interesantes como Eduardo de la Barra Lastarria, quien fue el verdadero fundador del Supremo Consejo de Chile y que en la esfera pública cumplió un rol de primera instancia entre los liberales “exaltados” de la segunda mitad del siglo XIX. Igualmente, fue emocionante encontrarme con personajes como Pedro Aguirre Cerda y Eugenio Matte Hurtado (fundador del Partido Socialista). Por último, si bien es un lugar común, me llamó mucho la atención el influjo del Partido Radical, el cual en esta época está ganando una importante presencia en el acontecer nacional y luego, cuando accede al poder, llevó consigo a la masonería a su periodo de máximo esplendor.

Espero muy pronto comenzar a estudiar de forma sistemática la relación entre el radicalismo en la masonería desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.

¿Recomiendas a tus alumnos que investiguen más sobre la masonería y asuntos relacionados?

Indudablemente que lo recomiendo (y lo anhelo) pero para entrar en el tema hay que sortear al menos tres obstáculos: las fuentes (su inexistencia o la dificultad para acceder a estas); la lengua (gran parte de las investigaciones históricas están en francés), y la literatura, que como hemos señalado al ser de mala calidad (con contadas excepciones) estás dirigen los estudios en direcciones erradas, proporcionan información sin respaldo documental o tienden a favorecer un tipo de investigación institucional y descriptiva que ha sido uno de los principales problemas para que la investigación histórica de la masonería se desarrolle en Chile.

Para comenzar, creo, sería necesario incluir a la masonería dentro de otras temáticas más generales. Eso sí es posible realizarlo y sería un medio de ir destrabando el tema.

 

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