“La universidad debe ser el cerebro de un país, el centro donde
se realizan investigaciones, planificación y discusión sobre el
bien común de la nación y de la humanidad… El estudiante
universitario debe llegar a adquirir esa mística dentro de la
cual, para el campo de su profesión, no son meros técnicos; son
trabajadores intelectuales de un mundo mejor”.
San Alberto Hurtado