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3 de Abril 2018


Victoria Castro: “Este premio es también de todas las mujeres profesionales”.

Tiene la humildad de los grandes. De los que piensan y agradecen a los equipos cuando reciben un reconocimiento. Es la académica María Victoria Castro, distinguida con el Premio a la Excelencia en Arqueología de Latinoamérica y el Caribe 2018, otorgado por la Sociedad de Arqueología Americana (SAA), siendo la primera mujer en obtenerlo.

Docente emérito de la Universidad de Chile y también pieza clave en la formación  de la carrera de antropología  de la Universidad Alberto Hurtado, María Victoria Castro ha dedicado por más de 30 años a responder preguntas fundamentales del campo disciplinar de la arqueología, la etnobotánica y la antropología cultural. Todas con un enfoque interdisciplinario, que la hace ser un referente obligado en el estudio del pasado y presente indígena del Cono Sur de América.

Para la académica, los últimos años han sido de reconocimiento entre pares y también a nivel institucional. El año 2007 la nombraron profesora emérita de la Universidad de Chile y el 2014 recibió el Premio Amanda Labarca, otorgado a mujeres universitarias que hayan desarrollado con relieves excepcionales su profesión o que sobresalgan por su dominio de la cultura o en el servicio de su país.

Pero este 2018 el año empezó con un premio internacional: es la primera chilena reconocida por la Sociedad de Arqueología Americana (SAA) con el Premio a la Excelencia en Arqueología de Latinoamérica y el Caribe 2018. Hasta la fecha sólo cinco arqueólogos han recibido este premio a nivel mundial y María Victoria  es la tercera latinoamericana.

Victoria Castro comenzó su trayectoria estudiando Filosofía en la Universidad de Chile, y pronto sus intereses la llevaron al Departamento de Historia donde tuvo sus primeros acercamientos a la arqueología, tomando ahí algunos cursos sobre la disciplina. En adelante, y ya con años dedicados a la filosofía, la historia y la arqueología,  – es licenciada en Filosofía, con Mención en Prehistoria y Arqueología, magíster en Ciencias Históricas, Mención Etnohistoria, y arqueóloga y Licenciada en Prehistoria en la  Universidad de Chile-, construyó una destacada carrera en la que ha ido vinculando la arqueología, la etnohistoria, la etnografía etnobotánica, la etnozoología y la lingüística. Todas disciplinas en las que ha aplicado su método de estudio, el análisis de procesos culturales, la comprensión del sistema de vida de las comunidades del Norte Grande y su sentido de pertenencia a un mundo andino mayor.

Para ella el ser humano sin su entorno y sin sus plantas es imposible de comprender, porque las personas se desarrollan en sus contextos y paisajes. A su juicio, desde la perspectiva social el desarrollo, la etnobotánica ha permitido demostrar el profundo valor de los saberes de los pueblos originarios en relación a los hábitos de las plantas silvestres nativas, cuyos usos han sido variados, pasando por los fines medicinales hasta los alimenticios, artesanales y  de su eficacia simbólica.

En una de las tantas entrevistas que ha dado ha dicho que la relevancia de su foco de estudio pasa porque “los pueblos originarios tienen una fuerte unión con la naturaleza, viven en la naturaleza y ésta está viva para ellos. Esa percepción del mundo es única y para entender arqueológicamente esos pueblos, qué mejor que el ejemplo de sus descendientes”.

En la Universidad Alberto Hurtado partió creando la carrera de arqueología, donde impartió el ramo de Culturas Originarias, Prehistoria de América I -que es poblamiento, cazadores recolectores y procesos de complejización- y actualmente enseña Etnoarqueología I y Etnoarqueología II en tercer año de la carrera.

Conversamos con ella para saber cómo recibe esta distinción internacional y del valor del intercambio y diálogo interuniversitario en el Chile actual.

-¿Cómo recibe este premio?-

-Lo recibo con pudor, sencillez, alegría, tranquila y con un gran agradecimiento a los-las colegas que me presentaron.

-Usted es académica de la Universidad de Chile y a la vez comparte docencia en la  Universidad Alberto Hurtado ¿Cómo visualiza este intercambio y diálogo interuniversitario?-

-Sí, yo he tenido y tengo una larga permanencia en la Universidad de Chile. Me interesó enseñar en esta universidad temas que son bastante transversales a un cientista social. He podido apreciar a través de esta experiencia las virtudes y defectos de cada una de las casas de estudio. Y me quedo con las dos. Creo que el diálogo universitario se enriquece y crece en una vinculación solidaria, cuestión que el propio rector Ennio Vivaldi lo señaló en su discurso cuando recibí el premio Amanda Labarca.

-¿Según su experiencia por qué es importante contribuir y estar al servicio del país?-

-La riqueza de un país está en la calidad de sus personas y en sus valores positivos, lo que se logra a través de la educación informal y formal. Estudié con beca completa la educación superior de pre y post grado. Quisiera que muchos más jóvenes y personas tuvieran oportunidad de una buena formación. Me interesa contribuir y estar al servicio del país que se hace grande y seguro con más y más educación.

-Usted ha sido reconocida antes con premios tan importantes como el de Amanda Labarca. En ese sentido: ¿Qué le diría a los jóvenes sobre cómo hay que entender la excelencia?-

– Le diría a los jóvenes que la excelencia se logra con perseverancia, dedicación intensa, alegría y buena fe. Con generosidad y solidaridad.

-Con más de treinta años dedicada a la investigación ¿Cuál diría usted es el rol de la mujer universitaria en el Chile actual?-

-Es un rol de mucho peso. La diferencia entre hombres y mujeres es valiosísima en el plano de la inteligencia emocional y en ese sentido, el rol de la mujer es único y absolutamente imprescindible dentro de la formación de valores positivos y de autoestima.

-¿Qué desafíos académicos vienen de aquí en adelante? 

-Seguir en la senda del estudio permanente, la dedicación docente con amor y educación formativa, también en la extensión universitaria y la investigación dentro de equipos de trabajo en Chile.

-¿A quién dedica este premio?-

-A mi familia. A mis equipos de investigación. A mis alumnos. Y a tantos ex alumnos, colegas de Chile y de las Américas, siempre generosos. Este premio es también de todas las mujeres profesionales que laboran abnegadamente más allá de todos los otros quehaceres hogareños. Nadie sería yo sin todos ellos. Les agradezco a todos nuevamente.

La noticia del Premio a la Excelencia en Arqueología de Latinoamérica y el Caribe 2018 fue comunicada por medio de una carta de la presidenta de la Sociedad Americana de Arqueología, Susan M. Chandler, quien además la dejó invitada para recibir el galardón el próximo 13 de abril en Washington, Estados Unidos.