SERVICIOS UAH

14 de agosto 2018


Paula Vásquez y Ricardo Muñoz: Los socios de Aprendizaje+Servicio de la UAH

¿Qué es el Aprendizaje + Servicio?: ¿Una acción de caridad? ¿Una pequeña práctica? ¿Una pasantía? ¿Un voluntariado? Aquí los responsables del área de la UAH explican de qué trata esta forma de aprender en terreno. 

La Directora de la Dirección de Vinculación con el medio UAH Paula Vásquez y el coordinador de la unidad, Ricardo Muñoz.

Se conocieron hacen veinte años cuando trabajaban por los derechos de los/as niños/as en la Corporación OPCIÓN, y hoy en la UAH sus oficinas están pegadas porque tienen el propósito que todos los estudiantes realicen por lo menos un curso de Aprendizaje+Servicio durante los cinco años que dura una carrera. Para lograrlo tienen el enorme desafío de redefinir esta pedagogía, motivar a los académicos y generar más y mejores socios comunitarios.  

Paula Vásquez es la actual Directora de Vinculación con el Medio de la Universidad Alberto Hurtado y la responsable de redefinir qué entendemos por Aprendizaje+Servicio: Frente a la duda, explica que esta forma de aprender lleva diez años en la Universidad, es una pedagogía muy potente en Chile y el mundo y que se debe entender como una experiencia de servicio que conecta a los alumnos con problemas reales, y para lograrlo salen de la clase tradicional  profesor-estudiante para ir al territorio e incorporar conocimientos prácticos. Los docentes entregan herramientas y los alumnos generan un diálogo con el territorio y las comunidades. “Esa es la esencia de lo que buscamos. No es posible imaginar que la experiencia que vive un estudiante en ese contexto se olvide y no hay alumnos que te digan no aprendí nada”, comenta.  

Actualmente existen 23 cursos que se imparten en la Universidad, pero funcionan 16. Según Paula son muy pocos, de ahí que el desafío es que se sumen más académicos: “Somos una Universidad joven, y un gran indicador es que tengamos a Ricardo Muñoz dedicado en un cien por ciento en la coordinación de la unidad”, dice. 

Ricardo Muñoz, el coordinador 

Ricardo Muñoz se incorporó a mitad de semestre del 2018 a la UAH. En su oficina tiene una carta Gant que es su mapa de cursos que, según comenta, quiere llenar de colores, y que sean muchos más los académicos involucrados y los socios comunitarios. Parte de su historia es junto al sacerdote Mariano Puga. Psicólogo de la Universidad Arcis, desde los 13  años trabajó con el cura en las poblaciones de Cerro Navia. Eran tiempos de dictadura, y Ricardo Muñoz trabajaba en los barrios, por eso sabe cómo funciona la calle, la forma que se articulan las organizaciones sociales y de qué manera puede una universidad como la Alberto Hurtado conversar con las comunidades.  

“Cuando llegó el cura revolucionó todo, nos enseñó a ver el territorio que tenía que ver con la acción, no quedarse esperando que las cosas cambien. Durante años trabajé con él, era preadolescente y ahí vi el sujeto desenvolverse en su contexto”, recuerda. 

-¿Cómo entiende usted esta metodología?-

– La veo como una oportunidad bien cercana a establecer un diálogo entre estudiantes, academia y comunidad y que se ajusta al nuevo perfil de sujeto de la Universidad. 

-¿Qué quieres decir con este nuevo sujeto universitario?-

– Cuando uno lee la literatura del Aprendizaje +Servicio de hace diez años atrás a los alumnos se les decía que tenían que ir a esta realidad vulnerable donde tenían que ayudar e iluminar. Hoy no es así, lo que entendemos como Aprendizaje+Servicio es que desde esa realidad y desde esa experiencia se reconocen habilidades y capacidades. Ese es un cambio paradigmático, hoy no vamos a salvar comunidades, sino que disponemos de un diálogo y los alumnos serán reconocidos por lograrlo, es ahí donde entran los estudiantes en un ámbito solidario. Por ejemplo, en el curso de Fomento Lector que realizaron dos alumnos en cárceles chilenas, ellos postularon para exponer su experiencia en el Seminario de Aprendizaje+Servicio que se realizará en Buenos Aires, esto presentó un gran desafío para la universidad, porque nos preguntamos cómo llenamos esas otras esferas de participación porque no estaba en la órbita que el trabajo de los alumnos fuera considerado a nivel internacional.

– ¿Qué les pasa a los estudiantes cuando logran su objetivo?-

-El efecto que les pasa a los estudiantes es aprender a resolver situaciones cotidianas. Un estudiante que va y se saca una selfie con un abuelito en la cama en un hospital porque no pudo ir al taller, eso qué es: ¿Habrá sido bueno o malo? Pero, el chico resolvió una situación. ¿Cómo se resuelven esas cosas? Hoy él Bienvenidos a pensar que es parte de la estrategia comunicacional de la UAH,  es bastante cercana a esto, porque el estudiante no tiene mucho tiempo para reflexionar en la sala de clases, pero esta experiencia hace que reformule situaciones y vea la realidad de una forma distinta sumado a un reconocimiento de base. 

Profesores y Comunidad

Uno de los temas que tanto Paula Vásquez como Ricardo Muñoz quieren mejorar son las condiciones de los académicos. Según explican, más allá de motivarlos están conscientes que un curso de Aprendizaje+Servicio suma tiempo extra y esfuerzo porque deben lidiar con vinculaciones de instituciones externas, por lo tanto, debe haber de un incentivo por parte de la universidad: “No nos podemos quedar solo en la voluntad, cuando uno ve que los cursos pueden ser llevados a un contexto distinto y que se pueden hacer desde todas las disciplinas, implica un incentivo”, son desafíos que hay que abordar según comenta Paula Vásquez. 

Por otro lado, el socio -que puede ser la comunidad, el organismo, etc.- debe bajar las expectativas, porque esta experiencia no significa que le llegue mano de obra gratis o barata a su organización: “Las instituciones deben entender que los alumnos van a resolver situaciones domésticas, el docente debe saber que esto no es un cacho, y la oportunidad de visibilización del estudiante es prioritaria”, comenta Ricardo Muñoz.

-¿Desde qué año es recomendable realizar estos cursos?

Para Paula Vásquez con una buena conducción se puede realizar desde primer año: “En Villa Grimaldi unos estudiantes observaron y propusieron planes de comunicación en redes sociales. Ahí necesitaron conocer la institución, meterse en la realidad y tener capacidad de innovar. 

El curso estrella de Fomento Lector era difícil de imaginar, porque es tan teórico y llevarlo a la cárcel fue todo un logro. Depende mucho del contexto, de la conducción que hagan los/as docentes y de la articulación de estos con los socios comunitarios. Si los objetivos son acotados y los alumnos tienen a disposición las herramientas necesarias, pueden realizar esta labor desde el primer año de universidad

Desafío para la academia

Según Ricardo Muñoz, la academia debe pensar en cómo está formando profesionales, por eso esta metodología es una oportunidad en cómo podemos y queremos enseñarle a los estudiantes considerando a este nuevo sujeto que quiere formar la Universidad  capaz de observar y relacionarse en contextos reales.

La idea de la solidaridad en los cursos de Aprendizaje+Servicio de la Universidad Alberto Hurtado está implícita en el diálogo que se gana y en la experiencia tremendamente humana que a ninguna de las partes iguales deja indiferentes.