El pasado 19 de marzo se dio inicio al año académico con la primera clase de la generación 2026, marcando un nuevo hito en la trayectoria de este doctorado pionero en el país. La sesión inaugural se realizó en el Campus Patrimonial UAH y fue impartida por María Eugenia Hermida, doctora en Trabajo Social por la Universidad Nacional del Rosario, a través de una modalidad semipresencial sincrónica.
Karla Lara, Macarena Muñoz, Ignacio González, Claudia Urrutia y Daniela Oliveros se integran como investigadoras e investigadores en formación, aportando trayectorias vinculadas tanto a la intervención social como al ámbito académico.
El Doctorado en Trabajo Social de la UAH —primero en Chile— busca contribuir al desarrollo de enfoques comprensivos y orientados a la transformación social, en diálogo con los escenarios contemporáneos. El ingreso de esta nueva generación ocurre, además, en un momento relevante: la reciente graduación de las primeras doctoras y doctores formados íntegramente en el país.
Natalia Hernández, directora del doctorado, destacó el carácter de quienes se integran este año: “La quinta cohorte del Doctorado en Trabajo Social de la Universidad Alberto Hurtado es parte de un momento especialmente significativo en la trayectoria del programa. Integrada por estudiantes provenientes tanto de distintas regiones del país, y con perfiles que articulan experiencias en la intervención social y la academia. Es un grupo que encarna la diversidad y riqueza que caracteriza a nuestro proyecto formativo”.
Agregó que “su ingreso se sitúa en una etapa de consolidación institucional, en la que el Doctorado fortalece su identidad, sus líneas de investigación y su proyección nacional e internacional. Este grupo de estudiantes llega a contribuir activamente, aportando miradas situadas, trayectorias comprometidas y una vocación crítica que nutre y proyecta su desarrollo”.
El inicio de la generación 2026 no solo abre un nuevo ciclo académico, sino que también refuerza el papel del doctorado en el fortalecimiento del Trabajo Social en Chile, tanto en la formación de capital avanzado como en su capacidad de incidir en los debates públicos y en la comprensión de las transformaciones sociales actuales.