Con una amplia convocatoria se desarrolló la charla “El tiempo suspendido: la presencia de la pintura en el cine de Tarkovsky”, instancia que propuso un cruce interdisciplinario entre cine, artes visuales y pensamiento contemporáneo. La actividad contó con la participación de Paula Dittborn, Sebastián Vidal, Fernando Pérez, Josefina de la Maza, George Somerville, Valeria de los Ríos y Claudia Aravena.
Durante la jornada, las y los expositores abordaron la obra de Andrei Tarkovsky desde diversas perspectivas, destacando el rol de la imagen no solo como recurso estético, sino como una forma de pensamiento capaz de articular reflexiones sobre la fe, la historia y la condición humana.
En su intervención, Sebastián Vidal presentó la ponencia “Haré todo lo prometido”, donde analizó la película El sacrificio (1986) como una obra profundamente atravesada por una dimensión apocalíptica y espiritual. En ella, el gesto sacrificial del protagonista se configura como un intento extremo por evitar la catástrofe, abriendo una reflexión sobre la fe y la redención en contextos de crisis. “Una de las potencias del cine de Tarkovsky es hacer de la imagen una forma de pensamiento sobre la fe, la historia y la supervivencia humana frente al abismo”, señaló durante su presentación.
Por su parte, la mesa de lectura integrada por Valeria de los Ríos, Josefina de la Maza y Paula Dittborn propuso un desplazamiento desde Tarkovsky hacia otras filmografías, explorando relaciones entre cine, pintura y literatura.
Este trabajo nace de proyecto Fondecyt “Imágenes e imágenes”, dirigido por Fernando Pérez, el cual investiga cómo distintas tradiciones visuales dialogan y se reconfiguran en el lenguaje cinematográfico. “Nos interesa pensar cómo las imágenes circulan entre distintos lenguajes: cómo el cine dialoga con la pintura, la literatura y otras formas visuales”, se destacó durante la conversación.
La actividad permitió profundizar en la idea de la imagen como un espacio de cruce entre disciplinas, donde no solo se representan significados, sino que también se producen nuevas formas de comprensión. “Más que representar, la imagen en Tarkovsky anticipa y duplica el drama espiritual de sus personajes”, fue otra de las ideas que marcó la jornada.