La Universidad Alberto Hurtado se encuentra desarrollando, durante este jueves 8 y viernes 9 de enero, su claustro académico 2026, un espacio de encuentro y deliberación colectiva que vuelve a convocar a la comunidad académica tras varios años (el último fue en 2018), y que se inscribe en un momento decisivo para el proyecto universitario.
En la apertura del claustro, el rector Cristián del Campo SJ enfatizó que el claustro no responde únicamente a criterios de eficiencia organizacional, sino a una convicción más profunda sobre la forma de construir universidad:
“No elegimos este camino porque sea el más eficiente —de hecho, habría otras formas de alcanzar el objetivo que necesitamos como Universidad—, sino porque es el camino que más representa lo que somos como comunidad”, aseguró el rector.
En esa clave, invitó a cuidar el espacio del claustro como un bien común, fruto de un trabajo sostenido de escucha, análisis y participación.
Una parte central de ambas jornadas está dedicada a la actualización de la Política de Planta, proceso que ha sido largamente trabajado por la comunidad académica y que constituye un eje del actual Plan Estratégico Institucional. En su intervención, el rector reconoció explícitamente ese recorrido: “Llegar a este claustro ha significado mucho trabajo, muchas horas de estudio y análisis de datos, y muchas reuniones para confrontar, informar, escuchar, retroalimentar y mejorar los ajustes que necesitamos hacer en la Política de Planta”.

Esta reflexión se sitúa, además, en un contexto amplio de transformaciones que atraviesan hoy a la educación superior. En su discurso, la autoridad invitó a levantar la mirada y comprender los desafíos estructurales que enfrentan las universidades de forma transversal: cambios demográficos, tensiones financieras, nuevas demandas formativas y una acelerada transformación tecnológica, particularmente asociada al impacto de la inteligencia artificial. Frente a este escenario advirtió que “no podemos refugiarnos en inercias conocidas ni en soluciones que ya no responden a los desafíos reales”.
Desde esa perspectiva, la actualización de la Política de Planta aparece como una condición necesaria para el desarrollo estratégico de la Universidad y para el fortalecimiento de su proyecto académico. “Avanzar es un imperativo”, sostuvo el rector, recordando que este proceso cuenta con un triple mandato: del Plan Estratégico Institucional, del informe del Comité de Búsqueda de la Rectoría y del Directorio de la Universidad. Se trata, afirmó, de “una condición absolutamente necesaria para entregar condiciones claras y equitativas para todas y todos ustedes, aprovechar los distintos talentos y capacidades de nuestras académicas y académicos, y hacernos cargo responsablemente de nuestra Universidad”.
El claustro académico 2026 se desarrolla así como un ejercicio de discernimiento institucional, en coherencia con la tradición jesuita que inspira a la UAH. En el cierre de su intervención, el rector convocó a la comunidad a asumir este tiempo con responsabilidad y esperanza, recordando que “discernir es atreverse a decidir en contextos de incertidumbre, sabiendo que no todo estará completamente claro”, y que “adaptarnos, innovar y transformar no significa renunciar a lo que somos, sino actualizar creativamente nuestra identidad”.
Durante ambas jornadas, las y los académicos participan en trabajos en grupos y plenarios orientados a profundizar estas reflexiones, con el objetivo de proyectar una universidad fiel a su identidad, académicamente exigente, socialmente comprometida y capaz de responder, desde el diálogo y la corresponsabilidad, a los desafíos de su tiempo.