En el segundo piso del edificio San Alberto Hurtado, en las salas A, la obra “La sábana” del artista Nicolás Franco quedó instalada como muestra permanente en la Universidad Alberto Hurtado. La pieza se incorpora así a los espacios de la UAH como un lugar de memoria que permite mantener presente el trabajo de quienes, en plena dictadura, registraron con valentía las violaciones a los derechos humanos.
La instalación fue posible gracias a la iniciativa y colaboración de distintas personas y equipos de la Universidad. Sandra Accatino, directora del Departamento de Arte de la Facultad de Filosofía y Humanidades, detalla el trabajo realizado para contar hoy con esta pieza de arte en nuestro campus: “Junto con destacar el trabajo del Centro de Derechos Humanos y la importancia fundamental que tuvo el proyecto liderado por Oriana Bernasconi y Elizabeth Lira, vale la pena enfatizar que para la Universidad Alberto Hurtado era una prioridad que la obra quedara instalada en un espacio abierto por el que transitan estudiantes, académicos y funcionarios”.
El trabajo de instalación fue realizado por la arquitecta y museógrafa Marisel Thumala, junto al equipo de la Dirección de Operaciones.
El arte y la memoria patrimonial
La instalación de La sábana de Nicolás Franco se vincula con el rescate de la memoria patrimonial de la Universidad y la importancia que tuvieron algunos de sus espacios en la oposición y resistencia a la dictadura. “El Comité Pro Paz fue conmemorado con el fresco “Memoria calcárea” de Pablo Walker SJ, inaugurado en 2023. También se rescataron y difundieron las diapositivas realizadas por Juan Maino —fotógrafo detenido desaparecido— para el Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación (CIDE). Finalmente, la figura de José Aldunate SJ y de las revistas “No podemos callar” y “Policarpo” —ambas editadas por él—, han sido puestas en valor a través de su publicación en Ediciones UAH por Marcos Fernández y Martín Bernales, entre otras acciones en esa línea”, añade Sandra Accatino.
Para Lucía Stecher, vicerrectora de Investigación e Innovación de la UAH, “La sábana tiene un enorme valor simbólico, porque amplifica y da visibilidad a una forma de trabajo profundamente precaria, pero que se atrevió a registrar con valentía lo que estaba ocurriendo. Es muy importante como memoria de la sociedad, porque también permite valorizar la investigación académica y la potencia que adquiere cuando se encuentra con la mirada del artista”.
Para el próximo 30 de marzo está proyectado realizar la inauguración oficial de la instalación de esta obra, en el contexto de la conmemoración de los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad, instancia que permitirá relevar el significado histórico, artístico y académico de esta pieza para la comunidad universitaria.
La obra y su historia
La sábana
Nicolás Franco, 2017
Tinta sobre pigmentos de archivo, resinas acrílicas y pintura acrílica sobre lino
260 x 780 centímetros
Texto curatorial escrito por el académico Sebastián Vidal:
La obra propone una reflexión sobre la memoria, el registro y la ausencia mediante un trabajo conceptual y pictórico que articula dos tipos de archivo: una base de datos elaborada por la Vicaría de la Solidaridad en 1976 para documentar violaciones a los derechos humanos y un conjunto de fotografías familiares del mismo año que retratan momentos de la infancia del artista.
El proyecto surge a partir de una iniciativa de diálogo entre las ciencias sociales y las artes visuales impulsada por el equipo del proyecto Tecnologías Políticas de la Memoria de la Universidad Alberto Hurtado. En ese marco, Nicolás Franco revisó cerca de 250 documentos provenientes de distintos organismos de defensa de los derechos humanos y seleccionó una matriz documental utilizada por la Vicaría de la Solidaridad para sistematizar información sobre víctimas de ejecuciones, torturas y desapariciones forzadas. Sus colaboradores la denominaban “la sábana”.
Franco articula ese archivo con uno de los últimos registros fotográficos que conserva junto a su madre, tomado cuando tenía cuatro años, poco antes de su fallecimiento. Al reunir ambos materiales en una pintura de gran formato, el artista propone una exploración profundamente conmovedora sobre la pérdida, el registro y la memoria.
El carácter monumental de la obra —que integra documentos políticos y recuerdos íntimos— amplifica su potencia evocadora y abre nuevas dimensiones para pensar la ausencia, el duelo y la memoria colectiva.
Imagen de portada: https://www.nicolasfranco.com/la-sabana-index