En la elaboración del documento “Denuncias en la educación escolar y parvularia (2014–2024): evolución y nuevo enfoque de gestión” participó la decana Marisol Latorre. El día del aniversario fue presentado por la superintendenta Loreto Orellana Zarricueta, y entrega una mirada integral sobre las principales temáticas reportadas por las comunidades educativas, y busca orientar nuevos lineamientos en materia de convivencia, atención de denuncias y respuesta oportuna.
El evento se desarrolló en el Aula Magna de la Universidad Alberto Hurtado y contó con la presencia de la subsecretaria de Educación, Alejandra Arratia, quien destacó que el estudio “muestra elementos bien interesantes, con una mirada de mediano plazo. Mirar en perspectiva ayuda mucho a entender cómo han ido evolucionando los procesos en nuestro país. Es importante observar bien la evolución general de la cantidad de denuncias, las dimensiones principales en que se mantienen. En particular, la necesidad de atender todos los temas relacionados con la convivencia educativa”.
En la apertura, la vicerrectora Académica de la UAH, Antonia Larrain, señaló que “nosotros pretendemos no ser solo un espacio vacío; lo que va a pasar y las reflexiones que se van a dar aquí hoy día forman parte fundamental de nuestra misión como Universidad, que es una universidad para el bien común”.
Panel de conversación: convivencia, denuncias y diversidad en la escuela
La jornada incluyó un panel de conversación moderado por Marggie Muñoz, jefa de la División de Protección de Derechos Educacionales de la Superintendencia de Educación. Participaron Marisol Latorre, decana de la Facultad de Educación UAH; Verónica López, directora del Centro de Investigación para la Educación Inclusiva, y Ernesto Treviño, director del Centro UC para la Transformación Educativa.
El diálogo abordó temas como los factores que inciden en el aumento de denuncias por convivencia escolar, la interpretación de las denuncias por discriminación, connotación sexual y los casos asociados a estudiantes autistas.
En este contexto, la decana Marisol Latorre destacó que “el componente de convivencia es clave en la experiencia educativa de niños, niñas, adolescentes y también adultos. Lo digo porque, en un marco de crisis de confianza en la institucionalidad, la escuela sigue siendo un espacio en el que las personas confían, y las comunidades confían a las escuelas a sus hijos porque buscan en ellas un espacio de acogida, seguro y de protección. Esa escuela está tensionada por la crisis y por varios factores, la agregación de efectos de distintos procesos sociales se han instalado en la escuela”.
Asimismo, agregó que “la tendencia pareciera ser a sacar la diversidad y la disfuncionalidad hacia afuera de la escuela y la sala. En ese sentido, los actos de discriminación o de inclusión pueden ser no solo vistos como eventos, sino como una trayectoria. Hay grupos que son discriminados o incluidos sistemáticamente, entonces, el impacto en las personas en general viene de efectos agregados“.