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Fernando Pérez Villalón exploró las múltiples facetas de Gabriela Mistral en charla en la Casa de la Cultura de Ñuñoa 

En la Biblioteca Gabriela Mistral de la Casa de la Cultura de la Municipalidad de Ñuñoa, el académico y director del Doctorado en Estudios Mediales de la Universidad Alberto Hurtado, Fernando Pérez Villalón, ofreció la charla “Gabriela Mistral múltiple: desplazamientos y metamorfosis en su poesía y prosa”, un recorrido por las distintas imágenes, lecturas y transformaciones de la Premio Nobel de Literatura.

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La actividad, parte de las conmemoraciones por los 80 años del Nobel de Gabriela Mistral, convocó a un público diverso que se sumergió en las múltiples facetas de la poeta. “A mí me alegra mucho que hoy aparezcan imágenes de una Mistral risueña, que nos recuerdan que no era solo la figura solemne del billete o de los murales, sino también una mujer con humor, pasiones y contradicciones”, comentó Pérez. 

Durante su exposición, el investigador relató su propio itinerario como lector de Mistral. Recordó cómo en los años noventa predominaba una imagen caricaturesca de la autora, asociada a una “señora anticuada y religiosa”. Sin embargo, obras críticas y relecturas feministas y de género lo llevaron a descubrir “una escritora abundante, compleja, con varios estilos y capaz de abrirnos preguntas radicales sobre el cuerpo, la maternidad, el deseo o el dolor”. 

Uno de los ejes centrales de la charla fue la condición errante de Mistral. Pérez subrayó que el motivo del viaje atraviesa su obra poética y vital: “Ella se pensó a sí misma como una mujer errante. El viaje, decía, trae vicios y virtudes: permite el olvido, la renovación, pero también deja huellas de pérdida y desgarro. En sus versos, la extranjería no es solo un tránsito geográfico, sino también una experiencia existencial”. 

El académico mostró cómo las imágenes públicas de Mistral han cambiado con el tiempo: de la “maestra severa y melancólica” que promovió la dictadura, a las representaciones más cercanas y sonrientes que circulan hoy en billetes, murales y homenajes. “No existe una sola Mistral. Reducirla a un ícono fijo es traicionar su riqueza. Cada lectura, cada época, crea su propia Mistral”, señaló. 

El diálogo con los asistentes también dio pie a reflexionar sobre la vigencia de la poeta. Una participante confesó sentirse conmovida por la figura de la “mujer sin país”, porque evocaba la experiencia del exilio de su propia hija. Pérez respondió destacando que la obra de Mistral, con su ambivalencia entre pertenencia y desarraigo, sigue ofreciendo claves para entender nuestras identidades y pérdidas. 

Al cerrar, el académico invitó a seguir explorando los archivos y ediciones disponibles: “Hoy tenemos a mano cartas, manuscritos y materiales digitalizados que muestran a una Mistral más viva y compleja de lo que imaginábamos. Leerla siempre nos transforma. Con ella nunca se termina”. 

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