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Retiro de Ejercicios Espirituales Ignacianos invitó a profundizar la vida interior

Organizado por el Centro Universitario Ignaciano, y enmarcado dentro de las actividades de la Agenda de Identidad, el retiro reunió a miembros de la comunidad hurtadiana en Calera de Tango para compartir un espacio de silencio y oración, reflexionando sobre el legado espiritual de San Ignacio de Loyola y su importancia en la identidad institucional.

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Entre el jueves 5 y el sábado 7 de junio se llevó a cabo un retiro de Ejercicios Espirituales Ignacianos en Calera de Tango, Región Metropolitana. La actividad fue organizada por el Centro Universitario Ignaciano (CUI) de la Dirección de Comunidad Universitaria, dependiente de la Vicerrectoría de Integración de la Universidad Alberto Hurtado, y convocó a miembros de la comunidad hurtadiana interesados en dedicar tiempo al silencio, la introspección y la oración.

Inspirados en las meditaciones, oraciones y prácticas contemplativas desarrolladas por San Ignacio de Loyola en el siglo XVI, los Ejercicios tuvieron como propósito ofrecer un espacio para que cada participante pudiera profundizar en su relación con Dios, discernir su voluntad y ordenar la propia vida interior. Se trató de una experiencia de retiro que, más allá del recogimiento, buscó ayudar a reconocer lo esencial, tomar distancia del ritmo cotidiano, y reconectar con lo que da sentido a la vocación personal y profesional.

Esta iniciativa se enmarca dentro de las actividades impulsadas por la Vicerrectoría de Integración, orientadas a fortalecer la identidad institucional y enriquecer la vida universitaria desde la espiritualidad ignaciana. Para la UAH, ofrecer estos espacios de encuentro e introspección es una manera de hacer visible el compromiso de nuestra casa de estudios con la formación integral, entendida no solo como aprendizaje académico, sino también como crecimiento personal y comunitario.

“Fue una experiencia que me permitió detenerme, mirar hacia dentro y reconocer lo que realmente me mueve y da sentido a mi vida”, compartió Belén Marín, coordinadora de Voluntariados Hurtadianos de la Dirección de Comunidad Universitaria. A modo de reflexión, Belén agregó que, “en medio del ritmo intenso que tenemos, este retiro me ayudó a encontrar claridad y paz para afrontar los desafíos que vienen”.

El retiro de Ejercicios Espirituales Ignacianos reafirmó así el propósito de la Universidad Alberto Hurtado de ofrecer espacios donde la fe, la reflexión y la búsqueda de sentido se integren como elementos esenciales de la vida universitaria y del crecimiento humano de toda su comunidad.

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