El Papa León XIV presentó la encíclica Magnifica Humanitas, un documento dedicado a reflexionar sobre la relación entre la inteligencia artificial y la dignidad humana. A través de más de un centenar de páginas, el texto propone una lectura ética y social de las transformaciones tecnológicas actuales, retomando la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) inaugurada por León XIII con la encíclica Rerum Novarum en 1891.
La encíclica sostiene que la inteligencia artificial constituye una de las grandes cuestiones sociales de nuestro tiempo y plantea la necesidad de orientar su desarrollo hacia el bien común. Entre sus principales preocupaciones aparecen la creciente concentración del poder tecnológico en actores privados, los riesgos asociados a la automatización, el impacto ambiental de estas tecnologías y sus posibles usos en conflictos armados.
En el documento, León XIV advierte que la tecnología no es neutral y que las decisiones sobre su diseño, financiamiento y regulación tienen consecuencias directas sobre las personas y las sociedades. Por ello, llama a fortalecer mecanismos de gobernanza, promover una cultura del discernimiento y situar siempre a la persona humana en el centro de las decisiones tecnológicas. El texto también dedica una reflexión especial a la educación, al trabajo y a la necesidad de preservar espacios de encuentro humano en una sociedad cada vez más mediada por plataformas digitales.
El rector Cristián del Campo SJ en la prensa
Tras la publicación de Magnifica Humanitas, el rector Cristián del Campo SJ ha participado en distintos medios de comunicación nacionales analizando los principales planteamientos de la encíclica y sus implicancias para la sociedad contemporánea. Las siguientes reflexiones recogen algunas de las ideas que ha compartido en entrevistas con Cooperativa, TVN, Radio Concierto, Radio ADN, Canal 13 y otros medios, en torno a los desafíos éticos, sociales, educativos y políticos que plantea el desarrollo de la inteligencia artificial.
El rector explicó que León XIV establece un paralelo entre la revolución tecnológica actual y los cambios que motivaron la publicación de Rerum Novarum a fines del siglo XIX: “León XIII comienza la doctrina social de la Iglesia, de la cual esta encíclica del Papa León XIV es continuadora”, afirmó en una entrevista con TVN.
Uno de los principales aportes de Magnifica Humanitas ?sostuvo? es abrir una conversación amplia sobre los efectos de la inteligencia artificial en la vida cotidiana. Asimismo, advirtió sobre los desafíos que plantea el desarrollo de sistemas cuyo funcionamiento no siempre resulta completamente transparente: “Esta máquina no necesariamente va a tener un output conocido, porque hay una caja negra”, señaló en Radio Concierto.
Otro de los aspectos abordados por el rector fue la concentración del poder tecnológico en pocas empresas. En conversación con Radio ADN afirmó que “si esta tecnología se concentra en manos privadas, los países pueden dejar de tener una soberanía efectiva”, una preocupación que coincide con los planteamientos desarrollados por el Papa en la encíclica respecto de la necesidad de establecer mecanismos de regulación y supervisión internacional.
La encíclica también dedica parte importante de su reflexión a los riesgos de deshumanización asociados a ciertos usos de la inteligencia artificial. En esa línea, el rector advirtió sobre las consecuencias de reducir a las personas a datos o perfiles digitales: “En la medida que pueda reducir al ser humano simplemente a un dato, a un perfil, eso puede ser utilizado para desnaturalizar aún más la guerra”, apuntó.
El documento pontificio pone especial atención en la relación entre inteligencia artificial y conflictos armados, una preocupación que el rector vinculó con el compromiso de León XIV por la construcción de la paz:
“Es un Papa muy comprometido con el tema de la paz. Y eso lo hemos visto súper en concreto en estos últimos meses, en lo que se trata de la guerra, pero que probablemente no se va a callar. Y a tiempo y a destiempo va a hablar de la guerra y de cómo se construye la paz”, afirmó en Canal 13.
Lejos de rechazar la innovación, la encíclica propone habitarla con responsabilidad. Su llamado es a no perder de vista que, incluso en un mundo cada vez más mediado por algoritmos, siguen siendo insustituibles los gestos que sostienen la convivencia humana: el encuentro, la solidaridad, el cuidado mutuo y el reconocimiento de la dignidad de cada persona.