El sueño de Alberto Hurtado por un Chile más justo y la decisión de la Compañía de Jesús de fundar una universidad para sostenerlo. De ahí vienen nuestros principios: la justicia, el bien común y una fe que se compromete con la realidad.
Una universidad diversa y plural, dedicada a la docencia rigurosa y a la investigación de calidad, conectada con su entorno y abierta al mundo. Una comunidad con sello jesuita y vocación pública, que para muchas y muchos es su segunda casa.
Mujeres y hombres que estudian, trabajan o se formaron en la UAH y hoy aportan, transforman y sirven. Nuestras egresadas y egresados son la prueba de que el sueño sigue vivo y creciendo.