El reciente programa de la XVIII Temporada de Conciertos UAH, “Cantos para bailar”, llevó al público a un recorrido por los ritmos, danzas y melodías del periodo colonial latinoamericano. La actividad se realizó como parte de las celebraciones por los 28 años de la Universidad.
La jornada comenzó con las palabras del rector Cristián del Campo SJ, quien destacó el trabajo del Instituto de Música y la excelencia del conjunto La Consonancia, integrado por docentes especializados en la interpretación de música antigua.
“Este concierto es interpretado por un conjunto de primer nivel formado por nuestras y nuestros propios músicos. Todos son profesores de la carrera de Interpretación Superior en Música Antigua, especializados en repertorios europeos y americanos de los siglos XVI al XVIII”, señaló el rector, subrayando además la relevancia de interpretar obras que reflejan el encuentro de las culturas americana e hispana.
Posteriormente, Juan Carlos Poveda, director del Instituto de Música, presentó el programa y compartió una noticia significativa para la comunidad: el estreno del segundo clavecín del Instituto, un instrumento construido en los talleres Zuckermann (Connecticut, Estados Unidos) y armado por el académico Boris Chornik.
“El nuevo clavecín es una pieza excepcional, en perfectas condiciones mecánicas y estéticas, que ya está enriqueciendo nuestras actividades de formación y extensión. Agradecemos a Rectoría, a la Dirección de Filantropía y Proyectos Sociales, y a los donantes que hicieron posible esta incorporación al patrimonio instrumental del Instituto”, expresó Poveda.
Bajo la dirección de Cristián Gutiérrez, el conjunto La Consonancia, junto al tenor Gonzalo Cuadra y la percusionista invitada Magdalena Pacheco, interpretó un repertorio basado en el Códice Martínez-Compañón, también conocido como Códice Trujillo del Perú, manuscrito del siglo XVIII que reúne piezas donde confluyen las tradiciones europeas, indígenas y africanas del virreinato.
Así, la música volvió a ser un lugar de encuentro: entre épocas, tradiciones y personas que, durante los 28 años de trayectoria de la Universidad Alberto Hurtado, siguen tejiendo comunidad a través del arte y el conocimiento.