La Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado realizó el miércoles 21 de enero la ceremonia de graduación de pregrado, instancia que reunió a autoridades universitarias, equipos académicos, familias y amistades para reconocer el cierre de una etapa formativa y el inicio del ejercicio profesional de nuevas y nuevos docentes.
La ceremonia fue encabezada por el rector Cristián del Campo SJ, junto a la vicerrectora Académica Antonia Larrain; el vicerrector de Identidad y Vinculación, Cristóbal Madero SJ; y la decana de la Facultad de Educación, María Teresa Rojas. En el acto se graduaron estudiantes de las carreras de Pedagogía en Educación Básica, Educación Parvularia, Pedagogía en Biología y Ciencias Naturales, Pedagogía en Educación Diferencial, Pedagogía en Inglés, Pedagogía en Matemática y Pedagogía para Profesionales.
En representación del cuerpo académico, la profesora Genevy Moreno subrayó el sentido ético y social de la formación docente impartida por la Facultad: “Formarse como docente en la Universidad Alberto Hurtado no es solo aprender a enseñar contenidos, sino aprender a mirar al otro con dignidad y asumir la educación como una tarea ética y social”, señaló, enfatizando que en el contexto actual ninguna innovación tecnológica reemplaza la escucha, el vínculo y el juicio pedagógico.
Durante la ceremonia se distinguió a quienes obtuvieron los mejores rendimientos de la promoción, quienes podrán postular a la Beca Mérito Académico para la continuidad de estudios de especialización. Este reconocimiento recayó en:
- Sofía Menares Velasco (Educación Básica)
- Karina Andrea Guzmán Vidal (Educación Parvularia)
- Alexa Moya Leal (Educación Diferencial)
- Camila Sánchez Nova (Pedagogía en Inglés)
- Matías Angulo Basualto (Pedagogía en Biología y Ciencias Naturales)
- Tomás Oliva Bastías (Pedagogía en Matemática)
- María José Testa Cruz (Pedagogía para Profesionales)
Asimismo, se entregó el Premio Espíritu San Alberto Hurtado a Marjorie Ríos Rojas, de Pedagogía para Profesionales, por su trayectoria académica, su compromiso ético y su participación en iniciativas de Vinculación con el Medio. En su discurso, la estudiante destacó el rol transformador de la educación y el impacto que puede tener el trabajo docente en contextos marcados por la desigualdad. “La educación es una llave que abre muchas puertas y permite transitar hacia una mejor calidad de vida”, afirmó.
En las palabras de cierre, el rector Cristián del Campo SJ situó la graduación en una perspectiva histórica, recordando la centralidad de la pedagogía para el desarrollo del país. “No hay transformación social duradera sin educación”, aseveró, destacando la responsabilidad pública de las y los docentes y su papel en la construcción del bien común.
En un contexto atravesado por cambios tecnológicos constantes, desigualdades que no ceden y una crisis de bienestar que se expresa también en las aulas, la pedagogía vuelve a ser una tarea decisiva. La graduación de esta nueva generación muestra una forma de entender la docencia, propiamente hurtadiana, que no se limita a enseñar contenidos, sino que asume la responsabilidad de leer la realidad, cuidar a las comunidades educativas y ejercer la enseñanza con criterio, justicia y sentido democrático.