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Investigación: Hacia la revitalización de la educación musical

El profesor del Instituto de Música (IMUAH) Rolando Angel-Alvarado se adjudicó en 2023 el Fondecyt Iniciación 11230492 que lleva por título “Caracterización de una pedagogía musical problematizadora y activista: Experiencias en carreras de Pedagogía en Música”.

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El proyecto tiene como epicentro la problematización de la educación musical en Chile e Iberoamérica debido a que “muchas veces nos guardamos las críticas”, comenta el investigador, quien ha dedicado su carrera a cuestionar y desafiar las estructuras educativas.

Su trayectoria incluye una tesis doctoral que realizó en España con una beca ANID que exploró el estado psicológico de los profesores de música en la educación primaria y que incluyó una pasantía en Finlandia. El resultado de aquella investigación reveló similitudes globales en la problemática educativa, y Rolando publicó más de 10 artículos en revistas especializadas y cerca de 4 en revistas referentes en el ámbito de la educación musical.

La génesis de su activismo partió entonces en la contradicción de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) en España, que establecía la educación musical como optativa en la educación primaria, en desacuerdo con las directrices de la UNESCO. Este desencuentro impulsó al profesor Angel-Alvarado a indagar en la motivación de los y las profesoras y descubrir la soledad con que trabajan en las escuelas, no solo en Chile sino también en otros rincones del mundo, donde por lo general solo contratan a un docente de música.

De regreso en Chile, el compromiso de Rolando se intensificó. Había elaborado para el Rotarac de San Fernando (entidad interna de Rotary Club) un estudio detallado sobre la falta de infraestructura y recursos en las escuelas, evidenciando cómo esto afecta la motivación de los estudiantes. Así que retomó esa línea y, junto a la Dra. Guadalupe López-Íñiguez, exploró las brechas sociomusicales —a partir del concepto de “capital cultural” de Pierre Bordieu— en colegios municipales, revelando disparidades en la estimulación musical en diferentes entornos sociales.

Ahora, en el contexto de su Fondecyt Iniciación adjudicado en 2023, Rolando Angel-Alvarado asegura que esta investigación apunta a levantar una “educación musical activista”, cuyo objetivo es diseñar un modelo pedagógico basado en principios clave que serán validados de manera empírica en el contexto de la pedagogía universitaria.

 

¿De qué manera?

El investigador y su equipo de trabajo propiciarán la participación de docentes de pedagogía musical que apliquen estos principios en sus clases, garantizando la libertad de cátedra. La evaluación posterior de esa experiencia, a través de focus groups con estudiantes, proporcionará una retroalimentación esencial para perfeccionar y consolidar estos principios.

Rolando Angel-Alvarado, investigador y militante de la educación musical con perspectiva de derechos humanos, ha asumido la responsabilidad de ser un agente de cambio en el campo de la educación musical, llevando consigo la bandera de un activismo que busca transformar la forma en que entiende, fomenta y enseña la música.

En este camino no se encuentra solo, pues junto a Nicolás Masquiarán de la Universidad de Concepción y Macarena Silva de la Universidad de Valparaíso han logrado establecer una red colaborativa, donde aúnan esfuerzos por revitalizar la educación musical en general y, específicamente, la formación universitaria del profesorado de música.

 

La Dra. Guadalupe López-Íñiguez es académica e investigadora en la Academia Sibelius de la Universidad de las Artes de Helsinki, Finlandia, y ha liderado múltiples proyectos de investigación. El último de ellos, en curso, acerca del cuidado en la formación profesional de niños y niñas dotadas para la música, financiado por el Consejo de Investigación de Finlandia.

Mientras tanto, en Chile, invitada por el académico e investigador Rolando Angel-Alvarado en el contexto de su Fondecyt Iniciación 11230492, la Dra. López-Íñiguez brindó la conferencia “El complejo ecosistema de los niños con altas capacidades para la música: ¿Cómo podemos facilitarles un futuro más amable?”, centrada en las dicotomías en la educación de niños y niñas con altas capacidades.

Diferenciando la dotación del talento y de la prodigiosidad, y estableciendo como una necesidad resguardar siempre la dignidad de las infancias y respetar la convención sobre los derechos de niños y niñas, la Dra. López-Íñiguez apuntó que “hay múltiples factores que contribuyen a convertir la dotación en talento” y que la suerte o el azar sí pueden terminar a un niño o niña, más allá de los rasgos genéticos o los estímulos ambientales.

A partir de los casos de Sarah Chang, violinista estadounidense y reconocida niña prodigio desde los 5 años, o el de Alma Deutscher, compositora, pianista, violinista y niña prodigio de origen inglés, la investigadora reflexionó en torno a qué se sacrifica en la vida de una niña o un niño ser o verse empujada(o) a convertirse en “prodigio”.

“Cuando reconocemos a un niño(a) superdotado(a) nos resulta tentador y muy humano maximizar su potencial. Esto se hace exponiéndolos a más horas de enseñanzas, ofreciéndoles programas intensivos o saltándose años de estudios en el llamado enfoque de aceleración. Esto se traduce en estudiantes menores de edad insertos(as) en un escenario creado para personas adultas, sin considerar que necesitan tiempo de juego y de descanso. Este enfoque no salvaguarda su dignidad, sino que potencia el desarrollo de sus competencias profesionales y técnicas a cualquier costo y por encima de todo”.

 

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