La jornada comenzó con la conferencia “Aprendizaje contextualizado: redefiniendo las habilidades y competencias del profesorado universitario en entornos pedagógicos con IA“, dictada por Oscar Navarrete, académico del Departamento de Trabajo Social. En su presentación, el docente abordó el rol del profesorado en escenarios donde la inteligencia artificial se integra crecientemente a la enseñanza, subrayando que:
“El desafío para el profesorado universitario es lograr recuperar la confianza de las y los estudiantes, el compromiso y la motivación de cada una y cada uno de ellos, con actividades evaluativas que les desafíen a nivel cognitivo y que no impliquen solo seguir instrucciones“.
El académico destacó que, más allá de la herramienta tecnológica, “el vínculo pedagógico docente–estudiante es la base sobre la que podemos, como docentes, pensar cualquier innovación a partir de la IA“, poniendo énfasis en la necesidad de promover pensamiento crítico, acompañamiento reflexivo y un enfoque ético en los procesos de aprendizaje. En ese sentido, señaló que el rol del profesorado no es replicar respuestas generadas por sistemas automatizados, sino “crear espacios de conflicto cognitivo y desarmar las construcciones que la IA entrega como ciertas a través del razonamiento que es propiamente humano“.
Revive la conferencia de Oscar Navarrete (Trabajo Social UAH):
Posteriormente, la académica de la Facultad de Psicología Rocío Mayol presentó “¿Puede la IA ser tu terapeuta? Beneficios y riesgos”, donde discutió las potenciales contribuciones de la inteligencia artificial en la salud mental, junto con los riesgos éticos y clínicos asociados a delegar procesos sensibles en sistemas automatizados. La expositora señaló la necesidad de avanzar en marcos regulatorios claros y en una comprensión responsable de los límites entre apoyo tecnológico y práctica profesional.
Durante su intervención destacó que la IA puede facilitar procesos como el triage y la derivación en sistemas de atención, especialmente entre adolescentes que valoran la ausencia de juicio al interactuar con asistentes virtuales. Sin embargo advirtió que estas herramientas también presentan limitaciones críticas: no poseen responsabilidad clínica ni capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo, como intentos de autolesión; además, su uso como sustituto terapéutico puede reforzar sesgos de complacencia, limitar la reflexión personal y generar consejos erróneos al desconocer historia y contexto emocional. En sus conclusiones, Mayol recalcó que la relación terapéutica exige vínculo humano, presencia y escucha activa, componentes que —hasta ahora— la tecnología no puede replicar.
“La IA puede ayudar, orientar o facilitar procesos, pero no puede reemplazar la relación humana que ocurre en terapia“, aseguró.
Revive la conferencia de Rocío Mayol (Psicología UAH):
Al mediodía, el director del Magíster en Filosofía, Juan Loaiza, desarrolló la conferencia “Engaño o (des)motivación: factores del uso indebido de IAG en clases“, en la cual problematizó el uso no autorizado de herramientas generativas por parte de estudiantes y las implicancias éticas y pedagógicas de estas prácticas: “Hay una visión maquiavélica respecto de las y los estudiantes, que es pensar que creen que pueden aprobar fácilmente a través del uso de herramientas de inteligencia artificial, entonces, ¿por qué no la ocuparían? Pero esta visión —no es que sea falsa— no se puede generalizar. Es más: creo que son pocas y pocos los estudiantes que piensan así“, comentó.
Asimismo, destacó que las motivaciones detrás del uso indebido de estas herramientas son diversas y no siempre responden a deseos de ventaja injusta, agregando que “las motivaciones son mucho más complejas que la visión maquiavélica que tenemos los docentes”. En ese sentido, sostuvo que a nivel de docencia no hay solo un desafío tecnológico, sino también formativo y emocional: “Ante la pregunta de usar o no la IA para hacer tareas, el futuro no está presente. Lo que está presente es el cansancio, entonces toca motivar al estudiante a visualizar de mejor manera el beneficio de aprender”. Su reflexión apuntó, así, a repensar la cultura evaluativa y fortalecer la formación crítica frente a tecnologías emergentes.
Revive la conferencia de Juan Loaiza (Filosofía UAH):
Durante la tarde se realizó la presentación “Innovación para el cuidado“, a cargo de Rodrigo de la Calle, gerente de División Prevención y Desarrollo Comercial de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS). Moderada por el decano de la Facultad de Psicología, Álvaro Soto, la conversación abordó el uso de inteligencia artificial para fortalecer la prevención, automatizar procesos de seguridad y promover el bienestar en ambientes laborales. De la Calle destacó los avances alcanzados en los últimos años, señalando que “pasamos de un 5,2 % de personas accidentadas en 2011 a 2,6 % en 2024, y esperamos llegar al 1,5 % en un plazo no tan lejano“, enfatizando que “lo que nos mueve es causar mejores niveles de bienestar a las personas en sus trabajos“.
El expositor explicó que el enfoque de la ACHS va más allá de medir tasas de accidentabilidad, y que “la gestión de la prevención tiene, en general, el foco puesto en la tasa de accidentes, pero en la ACHS usamos el Modelo LGF que categoriza los accidentes en leves, graves y fatales, detecta los potenciales y gestiona, a priori, una cultura de la seguridad y la prevención de situaciones de riesgo“. Dentro de ese modelo, destacó el rol de la IA señalando que “es un algoritmo que se actualiza día a día y es un uso de la inteligencia artificial aplicado a nuestra gestión“.
Finalmente, compartió que la empresa también ha desarrollado herramientas tecnológicas orientadas al bienestar emocional, entre ellas Kyan Health, una aplicación que ofrece acompañamiento psicológico mediante programas personalizados basados en IA, “iniciativas que buscan encaminarnos hacia el 0 % de accidentabilidad“, aseguró De la Calle.
Revive la conferencia de Rodrigo de la Calle (ACHS):
Premiación y cierre de la primera edición de la Semana de la IA
El cierre de actividades se inició con la premiación de la Hackathon UAH, instancia que convocó durante toda a semana a estudiantes de distintas carreras a desarrollar soluciones creativas y socialmente orientadas utilizando herramientas de inteligencia artificial.
El proyecto ganador fue una app que provee servicios integrales de digitalización respecto de la salud personal del grupo familiar del usuario. Está pensada para personas que trabajan y ejercen roles de cuidado. El equipo estuvo compuesto por Estefania Rojas, de Ingeniería Comercial; Cristóbal Péndola, de Pedagogía en Lengua Castellana y Comunicación, y Tristán González, de Geografía, mención Tecnología de la Información Geográfica, quienes recibieron un premio de $250.000 y mentoría para aplicar su app.
Posterior a la premiación el vicerrector de Identidad y Vinculación, Cristóbal Madero SJ, presentó la conferencia “Roberto Busa SJ: un jesuita pionero en humanidades digitales“, recordando el vínculo temprano entre investigación humanista y procesos computacionales: “Con la IA tenemos la temporalidad media revuelta, pero hay algo de sabiduría en darle tiempo a las cosas”, comentó el vicerrector, haciendo referencia a Roberto Busa SJ, pionero en el uso de computadoras para el análisis lingüístico y literario.
Para cerrar la jornada, la vicerrectora Académica Antonia Larrain presentó la conferencia “Hacia una política de inteligencia artificial en la UAH“, anunciando las bases para construir un marco institucional de uso ético, seguro y formativo de herramientas basadas en IA, donde experiencias como la Hackathon serán parte del desarrollo futuro.
Durante su intervención, destacó la necesidad de avanzar colectivamente en esta discusión:
“Esta Semana invitó a ir hacia adelante, aunque la IA no esté tan arraigada en nuestra cultura”. Subrayó también la importancia del encuentro y la reflexión común: “En la comunidad, cada uno usa IA de distintas maneras. Juntémonos para saber qué pensamos y qué creemos. Es necesario encontrarnos para no sentirnos solos, y en este caso lo hicimos“. Sobre el proceso vivido, la vicerrectora aseguró haber cumplido los objetivos propuestos y enfatizó que este es solo el comienzo de un desafío mayor: “Es una tarea colectiva que no vamos a lograr si no aprendemos unos de otros, intentando explorar nuevas formas de pensar y crear juntos“.
La autoridad proyectó el rol de la universidad frente a estos cambios: “Las universidades estamos llamadas a contribuir a la reflexión para la sociedad, para que esta IA pueda ser usada para el bien común. Necesitamos formar personas que puedan tomar distancia, perspectiva y que sean capaces de imaginar, porque no sabemos lo que viene“, concluyó.
Revive el cierre de la Semana de la IA UAH-ACHS 2025: