Con el propósito de promover espacios de desarrollo espiritual y crecimiento personal, funcionarias y funcionarios de la Universidad Alberto Hurtado participaron en los Ejercicios Espirituales organizados por la Dirección de Comunidad Universitaria (DCU), en el contexto de la Agenda Identidad 2026, realizados entre el 4 y el 6 de junio en la Casa de Calera de Tango.
Inspirados en la experiencia espiritual de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, los Ejercicios Espirituales constituyen una invitación a detener el ritmo cotidiano para favorecer la reflexión, la oración y el discernimiento personal. Durante tres días, pudieron compartieron momentos de silencio, acompañamiento y trabajo personal en un entorno especialmente dispuesto para la contemplación.
La actividad fue guiada por el sacerdote jesuita Dagoberto Lagos SJ, capellán del Centro de Espiritualidad Ignaciana, quien acompañó este proceso de profundización espiritual.
Andrea Espinoza, directora de Comunidad Universitaria, destacó el valor de generar este tipo de instancias para quienes integran la Universidad: “Los Ejercicios Espirituales nos devuelven a lo esencial: a Dios, a nosotros mismos y al sentido de lo que hacemos. Como nos enseña San Ignacio, es en la escucha profunda donde podemos ordenar la vida y disponernos a servir con mayor libertad. Si sientes la inquietud o el deseo de darte este espacio, te invitamos a participar en la próxima oportunidad”, expresó.
Para Carolina Flores, analista de Género y Convivencia de la Dirección de Personas (DIPER), los Ejercicios Espirituales le permitieron encontrar un espacio de pausa en medio de las exigencias laborales y personales, profundizar en la espiritualidad ignaciana y fortalecer el sentido de comunidad junto a compañeras y compañeros de distintas áreas de la Universidad.
“Me voy profundamente agradecida por esta oportunidad. Por todo lo aprendido sobre la espiritualidad ignaciana y las raíces que inspiran el proyecto educativo de la Universidad Alberto Hurtado, y también por el regalo de contar con un espacio de autocuidado y renovación personal. En tiempos donde todo parece urgente y acelerado, experiencias como esta nos recuerdan la importancia de detenernos, discernir y volver a conectar con aquello que nos inspira a servir a los demás con mayor conciencia, humanidad e incluso esperanza”, expresó.
Agradecemos a todas las personas que fueron parte de esta significativa experiencia e invitamos a quienes deseen vivir esta instancia a participar en la próxima versión de los Ejercicios Espirituales, que se realizará entre el 5 y el 7 de noviembre en la Casa de Santo Domingo, acompañada por Rodrigo García SJ.
Compartimos algunas fotografías del retiro: