SERVICIOS UAH

19 de octubre 2018


“Chile tiene el gran desafío de ver y volver hacia a América Latina”

Señala Luis Bonilla, egresado Magíster en Estudios Sociales y Políticos Latinoamericanos. De este programa impartido por ILADES desde 1995 y por el Departamento de Política y Gobierno desde el 2007, han egresado más de 400 alumnos de casi todos los países de América Latina, así como de investigadores de Europa y África, lo que lo hace único en su especie, debido a su trayectoria y calidad con cinco años de acreditación. Luis Bonilla es licenciado en Economía y aquí nos comparte su testimonio como graduado de postgrado de nuestra facultad.

Es el actual Director de Relaciones Institucionales de TECHO Internacional. Durante su carrera profesional se ha desempeñado en la gestión de distintos proyectos sociales e investigación en El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Haití, República Dominicana y Chile. En julio de este año finalizó el Magíster en Estudios Sociales y Políticos Latinoamericanos que dirige el académico Esteban Valenzuela.

– ¿Qué destacas de la formación de postgrado en la UAH?

– La posición de compromiso con la contribución a los cambios sociales del Chile actual. Me parece que, desde la labor universitaria, se realizan diversos esfuerzos para una comprensión crítica de la realidad en la cual está inmersa la universidad y, desde allí, la búsqueda de aportar a las transformaciones a nivel local, nacional y regional. En términos más específicos, destaco la vinculación de la comunidad universitaria con la realidad chilena y la vocación de aportar a cambios políticos, sociales, económicos, entre otros. Asimismo, la apertura de la universidad a verse permeada por su entorno, tanto desde sus estudiantes, como desde otros actores que son importantes para pensar un cambio social desde las grandes mayorías de la población chilena.

– Bajo tu consideración ¿qué se debe seguir potenciando en este sentido?

Rescato el esfuerzo de contribuir a la construcción de un nuevo régimen público universitario en particular y social en general, desde una perspectiva de búsqueda de una sociedad más libre e igualitaria. Aunque la formación de postgrado continúa cercada por muros de elitismo económico y social, me parece que la amplitud de los programas de la UAH, la inclinación por la especialización en temas de relativos a la proyección social del conocimiento y los esfuerzos por promover diversidad entre los actores que participan en la comunidad universitaria, son iniciativas positivas y destacables.

– Este programa guarda una gran tradición académica e histórica ¿qué es lo que más valoras del magister?

En línea con lo anterior, destaco la proyección social del contenido del Magíster. Tanto a nivel de contenidos como de las trayectorias personales y políticas de los profesores. Asimismo, la diversidad de perfiles profesionales de los docentes, junto con la diversidades geográficas, académicas, étnicas y etarias del alumnado, son aspectos de gran valor para la formación y la producción de conocimiento. Por otro lado, valoro mucho los esfuerzos de distintos académicos, profesores y alumnos por abordar los estudios latinoamericanos desde una perspectiva diversa, interseccional e interdisciplinaria. Considero que se trata de iniciativas que apuntan a contribuir a una mirada más completa y compleja de la realidad latinoamericana y de los estudios sobre América Latina.

– ¿Cuáles son los desafíos para Chile en esta materia?  

Chile tiene el gran desafío de ver y volver hacia a América Latina. A reconocerse como parte valiosa de la historia de nuestra región, y como un país cuyas disputas y tensiones actuales, así como sus procesos sociales, pueden contribuir y recibir contribuciones en relación con el resto de la región. Estamos viviendo un período de grandes dificultades en la región. Frente al reacomodamiento de los impulsos neoliberales y el resurgimiento del conservadurismo. Por tanto, la promoción y construcción de una nueva democracia, pasa necesariamente por contraponer el poder social de las mayorías frente al poder económico y político de élites privilegiadas y, en esa línea, requiere construir una nueva relación entre la política y la sociedad. Todo aquello es un desafío urgente y necesario.