Con el objetivo de fortalecer los vínculos con instituciones de educación superior de Sudamérica y proyectar nuevas oportunidades de colaboración a través del deporte universitario, el jefe de Deporte y Vida Saludable de la Universidad Alberto Hurtado, Sebastián Orellana, realizó una visita a Argentina, que contempló encuentros con autoridades universitarias, participación en instancias de representación del deporte universitario y la asistencia a la Copa San Ignacio de Loyola.
Durante su estadía, Orellana visitó la Universidad del Salvador (USAL), en Buenos Aires, donde compartió con sus autoridades sobre experiencias sobre el desarrollo del deporte universitario y futuras iniciativas de colaboración en el marco de AUSJAL, entre ellas, la posibilidad de impulsar torneos deportivos conjuntos y nuevas actividades que permitan fortalecer la participación estudiantil.
“Fue un espacio muy valioso para compartir experiencias, fortalecer los vínculos entre nuestras universidades y explorar nuevas oportunidades de colaboración. Estos encuentros nos permiten seguir construyendo puentes entre instituciones y, especialmente, generar nuevas oportunidades para nuestros estudiantes a través del deporte”, señaló Orellana.
Intercambio de experiencias sobre deporte universitario
Otra de las actividades centrales de la visita fue su participación en la Asamblea de la ADAU (Asociación del Deporte Amateur Universitario), realizada en dependencias del CRUP (Consejo de Rectores de Universidades Privadas). En la instancia, el representante UAH fue invitado a presentar el trabajo que desarrolla la institución por medio de la Unidad de Deporte y Vida Saludable.
A través de la exposición se dio a conocer la oferta de programas implementados por la Universidad Alberto Hurtado, además de la experiencia institucional en torno al fortalecimiento del deporte universitario, a partir de lo cual se propició un espacio de diálogo e intercambio con representantes de distintas instituciones de educación superior.
En reconocimiento a su labor en este ámbito, Sebastián Orellana recibió un galardón como embajador del deporte universitario y por su aporte al fortalecimiento de los vínculos entre universidades de Sudamérica.
“Recibo este reconocimiento con mucho orgullo, pero también considero que representa el trabajo que hemos venido desarrollando desde la Universidad Alberto Hurtado para posicionar el deporte como una herramienta de encuentro, vinculación y construcción de comunidad”, destacó.
Hacia una Comisión de Deportes de AUSJAL
La agenda internacional también contempló el viaje a Córdoba para participar en actividades vinculadas a la Copa San Ignacio de Loyola. En ese contexto, Sebastián visitó la Universidad Católica de Córdoba, donde fue recibido por el rector Andrés Aguerre SJ, actual presidente de AUSJAL.
Durante el encuentro se abordó una iniciativa orientada a impulsar la creación de una Comisión de Deportes de AUSJAL, concebida como un espacio de integración y colaboración entre las universidades jesuitas de la región.
La propuesta busca avanzar hacia una red de referentes deportivos de las universidades miembros de AUSJAL, que permita compartir experiencias, desarrollar actividades y competencias, y generar nuevas instancias de encuentro para estudiantes.
“Mi objetivo es liderar este proceso para que el deporte jesuita siga creciendo y fortaleciendo su presencia a nivel nacional e internacional, generando nuevas oportunidades de encuentro entre nuestras y nuestros estudiantes y construyendo una verdadera comunidad deportiva entre las instituciones de la Compañía de Jesús”, afirmó.
Deporte como espacio de encuentro y comunidad
Para la Universidad Alberto Hurtado, esta experiencia representa una oportunidad para proyectar el trabajo desarrollado por la Unidad de Deporte y Vida Saludable y, al mismo tiempo, avanzar en nuevas alianzas con instituciones de Chile y Sudamérica.
La agenda desarrollada en Argentina permitió estrechar vínculos con universidades, intercambiar experiencias y abrir posibilidades de cooperación en torno al deporte universitario, entendiendo esta actividad no solo como un espacio de formación y bienestar, sino también como una herramienta de encuentro, integración y construcción de comunidad.
“Estoy convencido de que el deporte tiene un enorme potencial para unir, formar y transformar, y que en conjunto podemos llevar el deporte universitario jesuita a un nuevo nivel”, concluyó el jefe de Deporte y Vida Saludable de la UAH.