El Auditorio Manuel Larraín de la Universidad Alberto Hurtado fue el escenario de la presentación de la séptima edición del Anuario Estadístico de Movilidad Humana en Chile, publicación elaborada por el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) que reúne y sistematiza información proveniente de registros administrativos del Estado, el Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), los censos de población y diversas encuestas nacionales, con el propósito de aportar evidencia para el diseño de políticas públicas y promover un debate informado sobre la movilidad humana.
Durante la exposición, Juan Pablo González, jefe de Estudios del Servicio Jesuita a Migrantes, explicó que el VII Anuario confirma que la migración dejó de ser un fenómeno excepcional para convertirse en una realidad estructural del país. Si bien los flujos migratorios se han desacelerado respecto de los años de mayor crecimiento, Chile mantiene un saldo migratorio positivo y la población migrante continúa expandiéndose hacia distintas regiones, con un aumento relativo particularmente significativo en O’Higgins, Biobío y Maule.
El estudio también muestra avances en el acceso a derechos, como el incremento de la afiliación al sistema de salud y de la matrícula de niñas, niños y adolescentes migrantes en establecimientos educacionales. Al mismo tiempo, identifica desafíos persistentes en materia de regularización, protección internacional, informalidad laboral, pobreza multidimensional y brechas de género, especialmente entre las mujeres migrantes, evidenciando que la integración continúa siendo una tarea pendiente para las políticas públicas.
En ese contexto, González planteó que el desafío ya no consiste únicamente en gestionar los flujos migratorios, sino en responder a una realidad permanente: “Tenemos que empezar a pensar la migración como una situación estructural y regionalizada”.
Al inaugurar la jornada, la directora nacional del Servicio Jesuita a Migrantes, Waleska Ureta, subrayó la importancia de que las decisiones públicas se sustenten en información confiable y no en percepciones. “Cuando las decisiones públicas se construyen sobre percepciones, prejuicios o temores, el riesgo es enorme. En cambio, cuando se construyen sobre información rigurosa, es posible diseñar políticas más eficaces, más justas y más humanas”, aseguró.
Por su parte, Mary Montesinos, presidenta del Consejo de la Sociedad Civil del Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), destacó que las cifras adquieren sentido cuando permiten comprender las trayectorias de vida de las personas migrantes y avanzar hacia procesos efectivos de integración: “La inclusión es que la persona migrante entre. La cohesión es que, una vez adentro, todos seamos parte de lo mismo, aprendiendo y enseñando”.
Cinco hallazgos del VII Anuario Estadístico de Movilidad Humana en Chile
• La migración se consolida como un fenómeno estructural.
Aunque los flujos de ingreso se han desacelerado respecto de los años de mayor crecimiento, Chile mantiene un saldo migratorio positivo y la movilidad humana forma parte de la realidad permanente del país.
• La población migrante continúa expandiéndose por el territorio.
La mayor concentración se mantiene en las regiones Metropolitana, Antofagasta y Valparaíso, mientras O’Higgins, Biobío y Maule registran algunos de los mayores crecimientos relativos.
• Se observan avances en inclusión.
El estudio muestra un aumento de la afiliación al sistema de salud y de la matrícula de niñas, niños y adolescentes migrantes en establecimientos educacionales.
• Persisten desafíos relevantes.
El anuario identifica brechas en regularización migratoria, protección internacional, informalidad laboral, pobreza multidimensional y acceso efectivo a derechos.
• Las mujeres migrantes enfrentan mayores brechas.
El informe evidencia mayores desigualdades en empleo y pobreza multidimensional, reforzando la necesidad de incorporar una perspectiva de género en las políticas públicas.
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Un diálogo sobre los desafíos de la integración
Tras la presentación del VII Anuario se desarrolló un panel moderado por la periodista Cony Stipicic, en el que participaron Aldo Mascareño, investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP) y editor general de Estudios Públicos; Evelyn Matthei, exministra del Trabajo y Previsión Social y exalcaldesa de Providencia; y José Manuel Mena, presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF).
A partir de los antecedentes presentados por el anuario, el panel abordó los desafíos que enfrenta Chile para avanzar hacia una mayor inclusión y cohesión social en un contexto en que la migración forma parte de la realidad del país. Si bien los expositores plantearon énfasis distintos, coincidieron en la necesidad de fortalecer políticas públicas capaces de responder a un fenómeno de carácter permanente.
En esa línea, Aldo Mascareño sostuvo que la disminución de los ingresos migratorios abre una oportunidad para dejar atrás la lógica de la emergencia y avanzar hacia una discusión de largo plazo sobre integración y cohesión social, fortaleciendo las capacidades institucionales para responder a una realidad que ya forma parte de la estructura social del país.
Evelyn Matthei, por su parte, enfatizó la importancia de distinguir entre quienes llegan a Chile para desarrollar un proyecto de vida y quienes participan en actividades delictivas, planteando que una política migratoria debe combinar mecanismos de integración con una respuesta efectiva frente a quienes cometen delitos.
Desde el ámbito económico, José Manuel Mena destacó que la integración también requiere generar condiciones para que las personas migrantes puedan incorporarse plenamente a la economía formal. En ese sentido, sostuvo que reducir la informalidad, ampliar el acceso al sistema financiero y fortalecer la educación financiera favorece tanto la inclusión social como el desarrollo económico.
La conversación también abordó la necesidad de avanzar hacia una discusión pública sustentada en evidencia, capaz de distinguir entre percepciones y datos, así como de promover políticas que favorezcan la integración y el respeto por la dignidad de las personas migrantes.