Comprender qué ocurre cuando una persona juega fue el punto de partida de la investigación doctoral de Felipe Guerrero, recientemente graduado del Doctorado en Filosofía de la Universidad Alberto Hurtado. Su tesis, titulada Fantasy in Its Ludic Form: Suspension, Normativity, and Conflict in the Experience of Playing. A Phenomenological Investigation, propone una novedosa aproximación fenomenológica a la experiencia del juego, abordándola desde la perspectiva de quien la vive.
El investigador explica que, a diferencia de gran parte de los estudios filosóficos sobre el juego, su trabajo se centra en describir la experiencia desde la primera persona. “El objeto de mi tesis fue encontrar la estructura de la experiencia de jugar desde quien juega. A esa estructura la llamé suspensión, porque cuando jugamos la realidad pierde momentáneamente su lugar central, aunque nunca desaparece completamente”, señala.
A partir de esta propuesta desarrolla conceptos como la teleología trágica, que describe el carácter necesariamente finito del juego, y la normatividad lúdica, referida a las reglas que permiten que una experiencia lúdica pueda repetirse. Estos conceptos, explica, permiten comprender por qué el juego constituye un espacio distinto de la vida cotidiana, donde es posible explorar otras posibilidades de existencia.
“La vida está marcada por decisiones irrepetibles que forman parte de nuestra historia. En cambio, el juego nos permite ensayar otros mundos y jugar a ser otros precisamente porque puede volver a comenzar”, afirma Felipe Guerrero.
Un camino académico que comenzó en la UAH
La relación del investigador con la Universidad Alberto Hurtado comenzó incluso antes de ingresar al doctorado. Mientras realizaba su tesis de licenciatura en la Universidad de Playa Ancha participó en un coloquio estudiantil organizado por la UAH, instancia en la que conoció al académico Roberto Rubio, quien posteriormente dirigiría tanto su tesis de magíster como de doctorado.
Tras adjudicarse una beca ANID para cursar el Magíster en Filosofía, continuó su formación en el Doctorado en Filosofía de la UAH, obteniendo además becas del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), que le permitieron desarrollar una cotutela con la Universität zu Köln y fortalecer su trabajo junto al Archivo Husserl de Colonia.
Al recordar su paso por la Universidad, destaca tanto la calidad académica como el acompañamiento recibido durante su formación.
“Aquí encontré profesores profundamente comprometidos con la investigación, pero también con la capacidad de comunicar y enseñar filosofía. Roberto Rubio fue un guía fundamental durante todo este proceso. Siempre admiré su capacidad para escuchar, su rigurosidad intelectual y su honestidad académica”, comenta.
Asimismo, valora el respaldo que recibió durante sus estadías de investigación en Alemania. “Cada vez que tuve que viajar encontré una universidad disponible para apoyarme, tanto en los aspectos académicos como administrativos. Esa cercanía hizo una enorme diferencia durante todo el doctorado”, agrega.
Nuevas líneas de investigación
Tras finalizar su tesis doctoral, el investigador proyecta continuar desarrollando las preguntas que surgieron durante este proceso, especialmente en torno al diálogo entre fenomenología, pensamiento decolonial y filosofía latinoamericana.
Según explica, sus estancias de investigación en Europa le permitieron constatar el predominio de una mirada eurocéntrica dentro del canon filosófico, experiencia que fortaleció su interés por investigar las contribuciones del pensamiento latinoamericano y las críticas que este ha formulado a la tradición fenomenológica.
Actualmente desarrolla investigaciones sobre la normatividad del mundo colonial a partir de autores como Franz Fanon y Rigoberta Menchú, además de un trabajo dedicado a reconstruir el papel que desempeñó el concepto de fantasía en los proyectos científicos y coloniales de los siglos XVIII y XIX.
“Mi tesis abrió muchos caminos. Hoy me interesa comprender cómo las categorías que desarrollé para estudiar el juego pueden ayudarnos a pensar otras experiencias humanas y dialogar con problemas contemporáneos desde una perspectiva latinoamericana”, concluye.