Con un programa que transitó entre la tradición, la innovación y el diálogo entre culturas, la Universidad Alberto Hurtado dio inicio a su XIX Temporada de Conciertos. La presentación inaugural celebró un doble aniversario: los 150 años del nacimiento de Manuel de Falla y los 40 años del fallecimiento de Alexandre Tansman, dos figuras fundamentales de la música del siglo XX.
Uno de los protagonistas de la jornada fue Alexandre Tansman, compositor franco-polaco cuya obra fue abordada a través de selecciones de Le Tour du monde en miniature y su Cavatina para guitarra. La pianista del ensamble, Virna Oses, explicó que la elección de estas piezas surgió tanto de una afinidad personal con su música como de la conmemoración de los 40 años de su fallecimiento.
“Hace muchos años escuché estas miniaturas y me parecieron obras muy bonitas y entretenidas. Son pequeñas postales musicales inspiradas en los viajes que realizó Tansman por distintos lugares del mundo. Cuando supe que este año se cumplían 40 años de su muerte, sentí que era el momento de volver a ellas y compartirlas con el público”, comentó la pianista Virna Oses.
Otro de los ejes centrales del concierto estuvo dedicado a Manuel de Falla. Sus obras permitieron conocer distintas facetas de la tradición musical española a través de Canción para piano, Nana para flauta y una selección de las célebres Siete canciones populares españolas, interpretadas en versión para violín y guitarra junto al docente invitado Miguel Álvarez.
La segunda parte del concierto amplió este diálogo cultural con Entr’acte, de Jacques Ibert, obra marcada por reminiscencias hispanas, y con el estreno en Chile de Bach en Irlanda, de la compositora Maria K. Millar. La pieza, escrita originalmente para otra formación instrumental, fue adaptada por las integrantes del ensamble para flauta y violín. Según explicó la flautista Marcela Bianchi, la incorporación de la obra surgió durante la búsqueda de nuevo repertorio para el conjunto:
“Estábamos buscando música contemporánea que tuviera sentido dentro del programa y encontramos esta pieza, que nos pareció muy entretenida. Cuando llegó la partitura nos dimos cuenta de que estaba escrita para otra formación, por lo que tuvimos que realizar una adaptación. Fue un desafío, pero también una oportunidad para explorar nuevas posibilidades interpretativas”, comentó Bianchi.
El cierre estuvo a cargo de Promenades, del compositor checo Bohuslav Martinu, cuyas melodías frescas y ritmos sincopados evocan el espíritu neoclásico que caracterizó a la escena musical parisina de la primera mitad del siglo XX.
Postales de la jornada: