Fuente: Infinita
La reciente encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV abrió un debate global sobre los impactos de la inteligencia artificial en la sociedad. En ese contexto, el rector de la Universidad Alberto Hurtado, Cristián del Campo SJ, participó en el programa Mirada Infinita, donde abordó los desafíos éticos, educativos y sociales que plantea esta tecnología.
Durante la conversación, Del Campo valoró que la Iglesia esté aportando a una discusión que hoy preocupa tanto a especialistas como a usuarios cotidianos. “Tenemos que subirnos a este carro, pero no de manera acrítica”, señaló, destacando que la inteligencia artificial ofrece grandes oportunidades, pero también exige una reflexión profunda sobre sus efectos.
El rector reconoció utilizar estas herramientas en su trabajo diario, especialmente para procesar información y organizar ideas, aunque advirtió que no deben reemplazar la capacidad de análisis y creación de las personas. “Hay que tener cuidado con los atajos. La inteligencia artificial puede potenciar nuestro trabajo, pero no sustituir nuestro propio proceso de reflexión”, afirmó.
Respecto al ámbito universitario, sostuvo que el desafío no es prohibir estas tecnologías, sino enseñar a utilizarlas responsablemente. “Tenemos que formar estudiantes capaces de dar cuenta de sus procesos y desarrollar habilidades que les permitan adaptarse a un mundo en constante cambio”, indicó.
Asimismo, enfatizó la importancia de una regulación que permita enfrentar riesgos asociados a los sesgos de los algoritmos y a la concentración del poder tecnológico. “La inteligencia artificial no es moralmente neutra. Por eso necesitamos transparencia, responsabilidad y una mirada orientada al bien común”, señaló.
Para Del Campo, el principal aporte de la encíclica es recordar que el centro de esta discusión no son las máquinas, sino las personas. “No es una encíclica sobre inteligencia artificial; es una encíclica sobre la humanidad en tiempos de inteligencia artificial”, concluyó.
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