En entrevista con La Segunda, la experta en reformas al Poder Judicial, Andrea Castagnola, se refirió al proyecto de ley que crea el Consejo de Nombramientos en el Poder Judicial, que analizó junto a la decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado, Miriam Henríquez, en el segundo policy paper de “Cuestiones constitucionales”.
“Hicimos un recorrido a las otras propuestas de reforma que se habían presentado en Chile, para entender dónde se inserta la propuesta actual del Consejo de Nombramientos Judiciales (CNJ) en función de los que existen en el mundo, ver cuáles son las ventajas, los riesgos, e intentar hacer propuestas que puedan ser consideradas para evitar determinados riesgos que están probados en otros países”, sostuvo la experta que fue invitada a Chile por el Núcleo Constitucional UAH.
—¿Por qué es importante la reforma de Chile cuando uno mira el contexto de América Latina?
—Es importante para todos, como ciudadanos, pensar en la erosión democrática. Las democracias no se rompen con golpes militares como antes, ni se interrumpen abruptamente, sino que son pequeñas modificaciones que lentamente empiezan a erosionar la legitimidad de los gobiernos.
—¿Cómo se dan estas erosiones?
—Pueden ser mediante leyes que empiezan a erosionar, por ejemplo, la libertad de expresión, la regulación de los medios de comunicación, la protesta. O modificaciones más profundas, con reformas constitucionales al régimen electoral, la duración de los ministros en la corte o de los diputados. Hay diferentes escenarios de erosión. Uno de los aspectos fundamentales para que efectivamente estos líderes con instintos pocos democráticos puedan llevar a cabo esta erosión es tener un poder judicial que convalide esas acciones. Porque estas leyes que empiezan a erosionar la libertad de expresión o la participación política estarían yendo en contra de lo que establece la Constitución. ¿Y quién es el garante de la Constitución? Los jueces. ¿Quiénes son los que tienen la capacidad de interpretar la legalidad de los actos? Los jueces. Los procesos de erosión democrática empiezan por una cooptación o neutralización de la justicia.
—El Poder Judicial adquiere un rol preponderante en estos casos.
—Hoy, dada la estrategia de erosión o de desgaste democrático de estos líderes con prácticas o voluntades no tan democráticas, el poder judicial es la última línea en el frente de batalla para resistir estos avatares. Por eso las reformas judiciales son muy importantes. Hay que pensar cuáles son los intereses detrás de las reformas judiciales y de qué forma va a poder resistir los ataques que en algunos momentos llegan más claros, en otros más tibios. El juego democrático es buscar el límite en la separación de poderes ¿y quién es el encargado de velar por esto? El Poder Judicial.
Lee la entrevista completa aquí