Durante esta etapa de lanzamiento de nuestro nuevo sitio web, escríbenos tus dudas, consultas o comentarios al WhatsApp +569 3455 2723.

Salud mental, soledad e hiperconectividad: conversatorio UAH aborda la importancia de los vínculos sociales 

La actividad reunió a especialistas en psicología para analizar cómo la soledad, las tecnologías digitales y las condiciones sociales influyen en la salud mental, destacando el papel de los vínculos y el cuidado colectivo en la construcción del bienestar.

  • Compartir
  • Facebook
  • Twitter
  • Linkedin
  • Whatsapp

La Universidad Alberto Hurtado (UAH) realizó el conversatorio “¿Cómo cuidar nuestra salud mental? Soledad, hiperconectividad y vínculos sociales”, organizado por Daniela Alegría, académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades (FILHUM) de la UAH. La actividad se desarrolló el 6 de septiembre en la Sala de Litigación y contó con la participación de Alejandra Rossi, académica de la Escuela de Psicología de la Universidad Diego Portales, y Mauricio Carreño, académico de la Facultad de Psicología de la UAH. 

Durante el conversatorio se abordaron las diferencias entre la soledad y el estar a solas, los efectos de la hiperconectividad en las relaciones y las condiciones sociales que influyen en la salud mental. La actividad se desarrolló como parte del Optativo de Formación General (OFG) Cuidar el futuro, de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad (DGDE), que contempla una línea temática sobre cuidados. 

Conexión digital y vínculos significativos 

El encuentro permitió analizar la relación entre el uso de tecnologías digitales y la calidad de los vínculos sociales. Al respecto, Mauricio Carreño distinguió entre estar conectado y sentirse vinculado con otras personas, y explicó que ambas experiencias no necesariamente coinciden. 

“Se puede estar muy conectado digitalmente o en otros contextos y al mismo tiempo sentirse muy solo”, explicó. 

En esta línea, Alejandra Rossi planteó que el uso de redes sociales puede ser una manifestación de dificultades previas, más que su causa principal. “Es como el síntoma. O sea, el problema, la raíz, creo yo que es otra”, señaló al referirse a la relación entre las plataformas digitales y el malestar emocional. 

Carreño, por su parte, explicó que dejar el teléfono de lado puede generar cierto alivio ante la sobrecarga cognitiva que produce la conexión permanente, pero no resuelve los problemas de fondo. La conversación también planteó la necesidad de considerar las responsabilidades de las instituciones y las plataformas digitales en el cuidado de la salud mental. 

El cuidado de la salud mental es una tarea colectiva 

El diálogo también abordó cómo las condiciones de vida y las desigualdades influyen en la salud mental. Entre los factores analizados estuvieron la sobrecarga laboral y de cuidados, la precariedad y las dificultades para disponer de tiempo para las relaciones personales. 

Al referirse a las mayores tasas de sintomatología depresiva reportadas entre las mujeres, Rossi señaló que estas experiencias no pueden analizarse de manera aislada. “Hay un tema sistémico que va más allá del hecho de ser mujer”, afirmó, y mencionó factores como la violencia, la sobrecarga laboral, las responsabilidades de cuidado y la incertidumbre sobre el futuro. 

La psicóloga también destacó la importancia de contar con redes de apoyo para enfrentar situaciones adversas. “La evidencia muestra que una persona significativa hace la diferencia si enfrentamos alguna adversidad”, sostuvo, subrayando el papel que pueden cumplir los vínculos en el bienestar. 

Desde esta perspectiva, el cuidado de la salud mental no depende únicamente de acciones individuales. Rossi enfatizó que “lo relacional es fundamental”, tanto por la manera en que las personas establecen relaciones como por la forma en que experimentan su presencia o ausencia en la vida cotidiana. 

Escuchar y acompañar 

Durante el encuentro se planteó la importancia de reconocer las distintas formas en que las personas buscan apoyo. Carreño cuestionó la idea de que el malestar pueda abordarse exclusivamente desde la experiencia individual y destacó la necesidad de construir espacios comunes para compartirlo. 

En el ámbito universitario, el diálogo permitió abordar las exigencias académicas y la responsabilidad de las instituciones en la creación de entornos que favorezcan el bienestar y las relaciones de apoyo. Asimismo, se reconoció el papel que pueden desempeñar las amistades y las redes entre pares para apoyar a quienes atraviesan momentos difíciles. 

Hacia el cierre del conversatorio, Rossi invitó a prestar atención a las experiencias de quienes forman parte de nuestro entorno cotidiano y a generar espacios donde sea posible expresar lo que ocurre. “Nosotros somos el contexto socioemocional del otro”, afirmó, y recordó que el bienestar también se construye a partir de la manera en que nos relacionamos y brindamos apoyo a otras personas. 

Noticias Relacionadas